domingo, 4 de octubre de 2009

Saint Mary of the Gold

Buscando mi archivo fotográfico para una clase me encontré con este par de fotos, tomadas casi exactamente en el mismo punto pero en diferentes épocas. Por si queda duda son en Santa María del Oro (21°21' N; 104°34' O). Una en cada de las dos estaciones: (digan lo que digan no son cuatro, en nuestro clima mexicano solo hay dos) secas y aguas. O como dirían en Tapalpa: polvo y lodo.





¿Fuerte el cambio, no?


martes, 29 de septiembre de 2009

Oligodactilia

Una de las cosas que más me gusta de tener oligodactilia -menos dedos de los habituales- es la reacción de la gente ante lo que se sale poquito de los esquemas.

Recuerdo que estando morro me vi olbigado a asistir a una aburrida reunión familiar. En una de esas me encontré en una caballeriza con algún primo lejano. Los dos estabamos sujetando los barrotes de la caballeriza cuando noté las habituales miradas recurrentes sobre mis rasgos diferentes. El devergonzado chamaco preguntó el porqué de mi escacez dactilar a los dos minutos. Yo ya estaba esperando la pregunta así que me tomé la libertad de responder „me los comió un caballo“. Yo cagado de risa por dentro de ver los ojos como platos de aquél otro escuincle (que ya ni me acuerdo de él) y de cómo disimuladamente retiraba las manos de los barrotes temiendo la mordida de aquel equino para después alejarse lentamente de la caballeriza.

O me acuerdo de aquel vendedor de fruta picada. El cabrón tenía una habilidad de envidiarse para mover el cuchillo. Pero no creas que un cuchillito, una pinche arma blanca cual machete recién afilado. Me tomé nuevamente la libertad de jugar con su cerebro.
-Oiga, y usté nunca se ha cortado?
-No, gracias a Dios no –Me contestó terminando de pelar un mango.
-No, esque le pregunto porque yo una vez cortando jícama me di un cortadón con un cuchillo que qué le cuento! Hasta me tuvieron que mochar los dedos… -ya de por sí me estaba cagando de risa por mi mentira infame.
Pero cual si hubieran rasgado con la aguja el LP para detener la escena. El tipo se detuvo en seco para contemplar mi mano mocha. Nuevamente me regocijé con los ojos de plato.
-Pero no se apure –le dije- yo me corté cortando jícama.

La tercera anécdota me hizo regresar de donde estaba a escribir este post. En uno de los pasillos saludé a un nuevo conocido, un conacional. A su lado estaba otro guey que sí entendía nuestro castellano. Y en ese momento se dio la presentación: „que Carlos“; que „también de México“ y plaf! El apretón de manos. Me imagino que sintió lo magro de mi palma porque el tipo este se asustó: tensó todo el brazo y hasta retiró su brazo. Como si le hubiera dado toques. Trató de disimularo, como todo el mundo, pero cuando te ha pasado tantas veces, aprendes a distinguirlo. Claro yo sé que no es adrede y que eso no lo convierte en un discriminador de seres incompletos. Pero a cómo me hizo reír. Por supuesto durante la plática de dos o tres minutos, sus ojos volvieron a la escena del crímen.

Ahora estoy totalmente acostumbrado y sé que la gente una vez que se da cuenta voltea varias veces a ver mis manos o pies –tal cual como le pasa a Harry Potter cuando la gente busca su cicatriz-. Y sé también que, dependiendo de la personalidad, no tardará más de un par de días, semanas, o por lo general: una peda; en soltar el tradicional „oye y qué te pasó en las manos“.

Si tiene errores lo siento, no tengo tiempo de corregirlos ahorita, todavía tengo que ir por un café. Y por cierto las „comillas“ que empiezan por abajo se ponen solitas y los signos incompletos (?!) no son mi culpa, son estas máquinas alemanas.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Varios

Ya sé que no he posteado en un tiempo, nimodo, eso pasa cuando no tienes tiempo que desperdiciar escribiendo. Por tal motivo escribiré varios posts en uno. Es chistoso cómo se puede traducir “post” como “insignificantes anécdotas de la vida”. Estas son las más recientes.


Las fechas

Hablando de etapas, no sé si te diste cuenta pero acabamos de rebasar el equinoccio de otoño. Es decir que se nos acabó el verano. Supongo que para mi nativo país tropical eso no dice mucho, porque las tormentas veraniegas atrasadas es lo único que se hace notar.


Acá en cambio no es que de un día para el otro se le caigan las hojas a los árboles pero lo que sí es que el clima cambió drasticamente: del calorcito (le pongo el ito porque lo de acá no es calor deadeveras) al frío. Lo que ocasionó que cambiara el clima y mi cuerpo lo notara; lo que nos lleva al segundo sub-post.


He pescado un resfriado

He tenido mucho, mucho cuidado en no utilizar la palabra gripa. Podrán imaginarse las reacciones al conocer a un mexicano resfriado. Lo bueno es que no tengo ningún síntoma de la puercosis. No tengo fiebre ni tos; solo la garganta un poco irritada.


Eso sí: me estoy recetando un comprido de vitaminas al día, una bufanda y andar abrigado. Nada de andar saliendo de fiesta y nadando en el río (nunca combinadas por supuesto).


True Blood

Este es un tema digno para un común post de algún blog ordinario. Me volví adicto a esa serie. Es el equivalente a Twilight pero sin ser para niñas. Para empezar no hay vampiros maricas... aunque la trama se basa en que los vampiros salen del clóset. Es decir, la existencia de los vampiros se hace pública gracias a que los japoneses descubren la fórmula para crear sangre sintética (qué casualidad que el descubrimiento tecnológico sea de ellos, parece que toda la tecnología sale de allá... ah si pero como te decía), haciendo factible que los vampiros vivan sin matar.


Okei, okei, lo admito: suena un poco cursi, pero aún así le inyecta sangre nueva a las tramas vampíricas. Aquí la sangre de los vampiros es una potentísima droga que te procura un viaje sensacional. Pero ya no te digo más mejor googléala y véla online.


ETH

Ha habido varias veces en las que me detengo y digo “ooorale con estos suizos”. La Mayoría de ellas en la universidad. Las instalaciones son de primer nivel. Tienen pizarrones corredizos, lo que hace que si llenas uno, en vez de borrarlo y empezar de nuevo solo lo bajas y sacas otro de abajo. Por supuesto cada salón tiene su proyector y pantalla; entre un montón de amenidades más.


Pero algo que me sorprende, no sé si para bien o para mal, es que cada salón, cada pasillo, cada entrada al laboratorio, cada sala de estudio tiene su lavabo. No entiendo para qué –okei, para lavarse las manos, duh- pero parce que contstruyeron los edificios para la influenza. Ya sabes eso de lavarte las manos a cada rato.


Y mi última sub-entrada es que mañana cumplo un mes acá. No sé cómo es que se me ha pasado tan rápido pero ya sólo me quedan 23 mesesitos. Si Zurich fuera una novia tapatía mañana me regalaría una cartita bien empalagosa, alguna babosada y yo tendría que pensar en algún origami.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Zürich 2: Fotos

Okei okei. Ya varios me han pedido fotos. Voy a poner algunas. Primero la ciudad

Esto es Zürich desde el avión, pero la mayor parte de la ciudad se extiende al norte, que en esta foto coincide con la parte de arriba.



Siguiendo con el zoom: así se ve desde la terraza de la universidad. Ese día, como de costumbre, estaba nublado. Bueno la verdad no me quejo me han tocado muy buenos días, ha habido mucho sol.



Ya más de cerquita esta es una de las iglesias del centro. Esta se llama Gossmünsterkirche y atrás de mí esta la Fraumünsterkirche.

Este de aquí es el río Limmat, donde se puede nadar... en verano por supuesto. El puente que está atrás es nuestro trampolín: von der Brücke springen (desde el puente saltar).

Y esta es la más importante de las fotos: la gente. Ellos son mis nuevos amigos, saludos a todos (aunque nadie va a ver esto... o por lo menos no la mayoría no lo entenderá). De Izquierda a derecha: Roberto, Borja, Francesco, Omara, Claire, Rea y Michael. Y de fondo el lago Zurich: el Zurisee.


Esta es la universidad vista desde atrás, la famosa cúpula de la ETH está del otro lado

En todos lados se cuecen habas ¿alguien dijo López Mateos a las 7 de la tarde?


Este es mi cuarto desde el extremo opuesto a la puerta. Esta nuevecito pero el hecho de que todo esté empotrado, azul y totalente cuadriculado me hace sentrir en un camarote de alguna nave espacial tipo 2001: odisea del espacio. Por cierto, aunque no lo creas tener un lavabo ha resultado más útil de lo que parece (recordando que aquí sale agua Evian de la llave). Desafortunadamente comparto regadera y excusado, pero vamos esto es lo más que puedo afordar.


Y así se ve desde la puerta. Sí estoy enterrado medio piso, lo que hace que el techo se sienta más bajo de lo que está, lo que le añade al sentimiento del camarote

Ya estuvo luego subo más por lo pronto ya estoy medio enfadado.

Camuflage

Estando en el tren seguido (muy seguido) aparecen militares vestidos con su traje de camuflaje. Con su corte de pelo muy cortito en lo bajo y un poco, solo un poco, más largo en la parte de arriba; pero más intrigante es el hecho de que vistan con ese tradicional verde/verde-oscuro/verde-más-oscuro.

El punto es que esos trajes deben estar hechos para mimetizar al soldado ¡¡¡EN LA SELVA!!! Entonces por qué demonios lo visten mientras se mezclan con los civiles. Creo que si el objetivo es el mimetismo, se deberían disfrazar de civiles, no de cascosazules perodidos en el Congo.

Queda clarísimo que lo que desean no es mimetizarse. Más bien parece que quieren destacar –y lo logran– porque al parecer es bueno que la gente sepa que son militares. Pero parece que para eso hay que cambiar el paradigma de que ser militar es malo. Aquí al parecer ser militar es medio cool. Yo no lo entiendo, pero tal vez se deba a que no soy de por acá.

Según lo que he averiguado el servicio militar es obligatorio. Y lo es también portar el disfraz cuando se está uno tratando de comportar como civil. Cabe destacar que el disfraz muchas veces incluye un rifle como de 70 cm (no exagero) que debe ser paseado por los vagones.

También averigüe que así como en México, si tienes catorce dedos en total,el gobierno te dice: no eres digno de nuestro servicio militar; acá puedes decir que estás loco y que eres neonazi para olvidarte de la bola blanca (acá no hay bola blanca, es obligatorio para todos los varoncitos). Si así fuera en México estoy seguro que Juan la aplicaría, nimodo, en nuestro país el estar zafado no te zafa de los milicos.

sábado, 29 de agosto de 2009

Zürich. Uno

Hasta el momento

Llegué el martes de la semana pasada. Del aeropuerto fui al hostal, pero para eso tuve que entender primero cómo funcionan los sistemas de cobranza suizos. En realidad te puedes subir a todo el transporte público sin pagar, el problema es que a veces (muy a veces) llega un checador y te pide el boletito, y más te vale tenerlo porque si no te multan con 80 Fr.

Llegué al hostal y a pesar de que solo quería dormirme me forcé a salir porque ¡vamos! no siempre estoy en Suiza y había que turistear. En cuanto me bajé del tranvía conocí a una austriaca y nos fuimos a pasear por la ciudad. Fuimos al lago, caminamos un rato, fuimos al zoológico y a la FIFA. En la FIFA en realidad no hay mucho que ver solo un edificio bonito, pero nos metimos sin darnos cuenta que es más bien privado. Digo nos metimos justo cuando estaba bajando la pluma detrás de un coche pero quién dice que eso es ilegal, solo éramos unos simples turistillas por ahí. El caso es que no nos corrieron (pero tampoco había más “despistados”).

La semana transcurrió normal, pesada, entre el jetlag y todo lo nuevo. Pero sobreviví a las primeras clases de alemán y al cambio de horario. Ayer yo no esperaba mucho de la vida nocturna de la ciudad pero resulta que por alguna razón caímos en una calle donde estaba toda la fiesta, parece que hay un festival o algo así porque los suizos estaban vueltos locos. Todo el mundo tomando en la calle. Caminábamos y bebíamos. Hasta que nos dieron las 2 y puntualmente todo empezó a cerrar. Increíble, en 15 minutos, los negocios en la calle estaban muertos y la calle se vaciaba.

Ya de ahí caminamos al hostal (como una hora, y yo que hace mucho que no camino). Dormimos y empezó el sábado en verano. Estuvo soleado, no hacía frío, pero tampoco calor. Nos fuimos a caminar por el centro y dimos con el río Limmat. Caminamos a su lado hasta que aparecieron unos como muelles. Son un equivalente de playas para esta ciudad que no tiene costa. Ahí la gente se asolea y bebe una cerveza de los bares de atrás. Yo ahí llegué y pa pronto aproveche y me zambullí en el río. Ahora puedo decir que ya nadé en el Limmat (llevaba queriendo meterme desde que llegué). Y para mi sorpresa no está demasiado frío; estaba más fría la presa de Taplapa.

Luego de los muelles-playas nos fuimos a caminar más y nos topamos con una lancha-camión. Es otra de las formas de transporte público de esta ciudad. Es el equivalente al vaporetto veneciano. La verdad solo nos subimos porque está incluido en el pase mensual queríamos conocerlo. Está muy chistoso que una lanchota disfrazada por dentro como un camión urbano, te lleve de un lugar a otro. Nos bajamos en la plaza central y seguimos caminando, cuando pasó otra cosa chistosa.

Una mujer vestida de novia se nos aproximó y empezó a decirnos: “arrrrjjjj jjjjrraaaaeeeggrrrrjjj jjjrr gggerrrjj jeragjjjrr” hasta que la detuvimos con un “we don´t speak german”. Ya con un idioma entendible nos dijo que era su última tarde de soltera y que estaba buscando 7 hombres para bailar salsa. Mis nuevos amigos (uno español y el otro italiano) chiviados no quisieron, y pues ahí va el mexicano a bailar salsa con una desconocida. Por lo menos obtuve una rosa (esque eso me dieron como agradecimiento).

Ese es el avance hasta ahora, luego que pasen más cosas las pongo.

jueves, 27 de agosto de 2009

SKYY in the sky


Este es un post viejo, lo escribí en el avión.


Me estoy tomando un Bloody Mary cortesía del buen George (¡Gracias George!) que me facilitó un cupón válido por un chupe gratis. No se si es culpa de mi pronta embriaguez por mi chupe de altura (10,676 msnm para ser exactos), pero yo lo encuentro un tanto poético: A SKYY vodka in the Sky.

No escribo más porque quiero ver Star Trek.

Ya terminó la película y como no tengo nada mejor que hacer seguiré escribiendo. Este post se me figura algo así como una serie de tweets subidos todos al mismo tiempo con retraso por no tener conexión al sobrevolar el Atlántico.

Después de mi Bloody Mary de cortesía sirvieron la cena. El mesero me ofreció vino o cerveza. El cual rechacé porque cuestan siete dólares. Luego me dijo que eran gratis. Por chiveado y por güey los rechacé otra vez. Pero el mesero captando mi gesto de me-da-pena-por-parecer-morto me dijo “no hombre tu pídelo y luego te lo tomas ¿qué va a ser entonces; tinto o blanco”. Ya con esas reglas bonachonas ni yo me pude rehusar. “Rojo” le dije.


Pero como no hay que rechazar nada de lo que se nos ofrece y no quería pasarme mi pollito con el jugo de tomate con piquete, acepté una coca más. Suerte que el avión viene medio vacío porque, primero es mucho más cómodo y después porque pude llenar la mesita de al lado con mis múltiples bebidas. Luego le sigo que está empezando 17 Otra vez.

lunes, 24 de agosto de 2009

Panda Express

Desde el inicicio de mi día, en mi desmañanado arribo al aeropuerto, fueron brotando los personajes de aeropuerto. Unos muy risibles, otros que solo dan pena, y otros, quizás, envidia.

Este es un güey que viste con una playera de huesos (de esas que no tienen nada de mangas solo unas tiritas que van a los hombros). Tiene un tatuaje que logra verse en las amplias aberturas de su camiseta, lo que se lee está en latín, como si tatuarse algo en una lengua muerta te hiciera más culto. Lleva un sobrero chistosón. Usa lentes y no logra desprenderse ni de su look malo ni del bueno. Por eso lo apodo el Justin Timberlake cholo.

Este otro, es un grupo de individuos que se repite, estoy seguro, a diario. Están en el aeropuerto de Guadalajara. Quiero apodarlos Los polleros. Deja te explico.

–¿Cuántas personas viajan? –pregunta la obesa encargada de seguridad.

–seis –contesta la líder pollera.

–¿Cuántas maletas lleva?

–trece.

¡¡¡¡¡TRECE!!!!! Por Dios Santo que me cuida y me guarda, qué tantas cosas puede llevar una familia de seis a Los Ángeles. Yo no entiendo, allá ya hay todo. Pero lo peor del caso es que de las maletas que no son gigantescas dos son cajas de cartón amarradas con mecate de plástico. Hay, hay, hay mis queridos Angeleños. Tal vez exagere pero se debe a que gracias a Los polleros, el ascenso de los pasajeros que no volábamos a Los Ángeles se detuvo que porque su vuelo salía primero. Bueno, agradezco al menos, que no me toco vivir en el autoexilio y que como Paisa, estaría obligado a transportar las gallinas, el guajolote los recuerdos gastronómicos de mi tierra.

Después de eso mientras ingiero los sagrados alimentos –ya en un aeropuerto gringo–hay un señor enfrente de mí que antes de empezar a devorar pone las palmas de sus manos como a 5 cm de la comida, agacha la cabeza y empieza a murmurar algo mientras mueve la cabeza como haciendo circulitos con la punta de la nariz. No sé de qué religión se trate, pero por la pinta del tipo supongo que era judío. No porque tuviera señas particularmente distintivas –tiene la nariz normal, pelo medio cano, estatura promedio, tez blanca pero no muy blanca– sino porque de lo que pude husmear no estaba comiendo puerco (ya sé que no es gran seña pero algo ayuda), no tenía ni look arabesco ni tampoco latino; mucho menos oriental. Y dado la escasez de religiosos que consagran sus alimentos, le apuesto al semitismo.

La pareja de hermosos. Una güerita –castaño claro, no güero Miss Clariol– con bronceado perfecto, unos shortcitos bien cortos que muestran sus perfectamente torneadas piernas, con una figura digna de tenista rusa acentuada por una ligera blusita que enseña justo lo necesario –ni mucho ni poco– y con cara con un ligerísimo toque de maquillaje que muestra su gran belleza natural. Esta Venus de aeropuerto caminaba al lado de un tipo de 1.85 que también podría haberse caído de una revista de modelos.

Por último tengo a una pareja que habla alemán. Lo sé porque se han dicho tres palabras. Creo que yo estoy teniendo una conversación más nutrida con las ardillas de mi cabeza. Parecen novios por su diferencia de edades, pero también parecen completos desconocidos o recién divorciados. Yo qué sé. Espero que no sean así todos los que hablan alemán.

Y a todo esto ¿Por qué el título? Le prometí a mi hermano (¡¡¡hola Juaaaaaaaaan!!!!)que si comía en Panda Express titularía ídem un post. Helo aquí. Después de zamparme un delicioso orange chicken con mixed veggies me entró el ánimo de escribir. Pero ya me voy porque así como entra el ánimo también ataca el ánimo de salir y ya sabes, me queda otro laaaargo vuelo.

viernes, 21 de agosto de 2009

Oh so very frustrating

He intentado resetear esta estúpida máquina cerca de ochenta veces porque tarda como 8 minutos en prender y se traba de la nada. Yo sé que lo más probable es que sean virusES y programas olvidados que se autoinician y solo ocupan memoria (de las dos). Por eso necesito inmediatamente resetear la máquina y dejarla como nueva, pero no puedo. No logro encontrar en internet los discos de instalación –que por cierto cuando la compré el méndigo empleado me dijo que las laps ya no venían con discos sino con particiones especiales. Falso. Qué se pudra en averno– y no sé de dónde qué voy hacer, maldición… ¿sugerencias?

Por cierto, me quedan 3 días. He ahí la razón del apuro.

jueves, 13 de agosto de 2009

11 days to go

Ok, ok, I know I probably shouldn’t be publishing my life on the web. But what the heck, I’ve got only 11 days to keep on writing the way I do. In those days I’ll try to write as much as I can (I’m not promising anything) but afterwards I’m not so sure. What is certain is that I will not abandon this blog to rot and die, but there will be some changes… I expect so for my life is about to change in some many ways.

Thanks for dropping by.