viernes, 21 de agosto de 2009

Oh so very frustrating

He intentado resetear esta estúpida máquina cerca de ochenta veces porque tarda como 8 minutos en prender y se traba de la nada. Yo sé que lo más probable es que sean virusES y programas olvidados que se autoinician y solo ocupan memoria (de las dos). Por eso necesito inmediatamente resetear la máquina y dejarla como nueva, pero no puedo. No logro encontrar en internet los discos de instalación –que por cierto cuando la compré el méndigo empleado me dijo que las laps ya no venían con discos sino con particiones especiales. Falso. Qué se pudra en averno– y no sé de dónde qué voy hacer, maldición… ¿sugerencias?

Por cierto, me quedan 3 días. He ahí la razón del apuro.

jueves, 13 de agosto de 2009

11 days to go

Ok, ok, I know I probably shouldn’t be publishing my life on the web. But what the heck, I’ve got only 11 days to keep on writing the way I do. In those days I’ll try to write as much as I can (I’m not promising anything) but afterwards I’m not so sure. What is certain is that I will not abandon this blog to rot and die, but there will be some changes… I expect so for my life is about to change in some many ways.

Thanks for dropping by.

lunes, 10 de agosto de 2009

Cobra Televisa

Acabo de ver un video nefasto que sinceramente no entendí y recomiendo no desperdiciar los 3:51 que dura por más que se jure que Azcárraga Jean va a poner una cara de indignación (perdón Mercedes) ante el Papa (el Papa su santidad, no Jorgito). Pero resaltó la esquina inferior derecha con el logo de Televisa, el logo viejo. Este:

Que me hizo pensar en que si le pones unos colmillos y le dibujas un velo a las orillas se puede parecer a este otro:

Ja, ja, ja. Sí, este es un post sin sentido alguno. Tal vez salió por externar mi no exclusiva frustración por aquella cinta chafa, predecible, plasticosa, mal acutuada e insultante a las películas para publico varonil, que acaba de estrenarse (si eres hombre mejor cómprate una Playboy porque según el consenso lo único rescatable son las actrices). Ahórrate la ida al cine a ver G.I. Joe.

jueves, 6 de agosto de 2009

El Club de los Cotorros

¡Está vivo! ¡Está vivo! ¡ESTA VIVOOOOOO!


Así es, damas y caballeros, cotorros.net vuelve a existir. Pásenle a ese su otro blog de confianza.

www.cotorros.net

recuerden

punto net y no punto org.

Repito:

www.cotorros.net

Hedonismo

Por si no te has dado cuenta vivimos inmersos en una cultura de absoluto hedonismo. Todo lo que está a nuestro alrededor está diseñado para fomentar el placer, o para evitar el dolor. Desde el Pinol que aromatiza hasta la morfina que recetan los oncólogos. Si no me crees, prende tu tele –en los canales abiertos– a partir de las 11 de la noche para notar que el 95% de la publicidad está enfocada al sexo. Y no estoy diciendo que sea malo, sino todo lo contrario.

¿Para qué demonios, si no es por el placer, estamos en esta Tierra? Tonto el que no goce. No estoy hablando meramente de sexo, no porque no me guste sino porque soy malísimo para procurármelo existen otros placeres que son los detonadores de este post. Todos tenemos nuestra forma y nuestro tiempo de gozar, esta es la mía.

Ahora que estoy de huevón vacaciones me he dedicado a satisfacer cada uno de mis antojitos. Es impresionante la cantidad de placer que genera hacer y comer lo que quieres, en el momento que sté y solo usté mande. Ya hablé con anterioridad de los placeres de los lujos y no los repetiré. Mejor te me dedicaré a darte envidia.

En esta ciudad existe Manhattan, una cadena de paletas de hielo. No son destacablemente buenas, excepto por una de sus creaciones. La paleta de Chamoy. Ooo manjar de Dioses de forma fálica y gélidas temperaturas. Es simple Chamoy congelado con sus pedacitos de chabacano –o lo que quiera que sea– pero con la concentración exacta de ácido, sal, y deliciosura. No conozco a nadie, que la haya probado y que sea mexicano, que no le guste. Mmm that’s what god’s vagina must taste like.

Después de mi descripción exagerada, pero no fuera de realidad, siguen otros placeres. Antes de la paleta fui al Seven y me compré un Caramilk de Cadbury… santo Dios esos chocolates sí que son ricos, casi tan buenos como los Ghirardelli… PAUSA.

No mames... aaaaaaaaaaaaa… justo al momento de estar escribiendo, me puse a googlear Ghirardhelli y aventuré abrir el gmail. ME ACABAN DE ACEPTAR LA VISA. Así que oh si queridos compatriotas me larrrrrgo de aquí. Los quiero. Pero me larrrrrrgo. Ahora sí después de este párrafo-paréntesis de emoción (y después de dar 20 saltos como estúpido en mi cuarto… –¡es neta!–) puedo continuar con mi hedonismo.

Como decía de los chocolates…. YAAAAAAJJJUUUAAAAAAAA AAAAAAAAAAA ESO ESO ESO… OK OK ya autocontrol porfavor… los Ghirardelli squares –o como quiera que se escriba, no lo quiero googlear– de milk chocolate con caramel filling (demasiado pochismo ya sé, pero es por respeto eso y que solo se encuentran en el gabacho) son también un pedacito del mismísimo Olimpo.

Los placeres de después de la paleta –¿notas como la paleta es un parteaguas en mi vida?… bueno olvida lo de la visa por un momento la paleta era una de las ideas originales del post– fueron blockbuster; papas con limón, Valentina y jugo Maggi; palomitas preparadas ídem; y… ya no puedo terminar el post por tan semejantes buenas noticias. Los quiero…

Pero tampoco lo quiero dejar así nomás al aire. Concluyo que si desean irse del país lo hagan, si desean escribir un post sin camisa, háganlo (sigan mi ejemplo) y remato con una frase cliché: a CoMer y a gozar que el mundo se va a acabar. Okei, tal vez el mundo no, pero sí mi estancia en México (ya no pongo ‘espero’ entre paréntesis porque ya me dieron la visa ja ja ja) así que no pierdas más tiempo que hay que aprovechar toda esa gama de frutos de nuestra herencia hedónica.

martes, 4 de agosto de 2009

Terminator 4

No haré una gran reseña de la película porque es cagante que te las ceben, y solo se la quiero cebar a un par de amigos. Aunque ¡vamos! ¿Cómo podría cebarse una película con tanta acción, tantas balas y tanto postapocalipsis ¡Joderrrr que esta peli lo tiene todo, tío! Aunque he de admitir que si naciste con el cromosoma XY te encantará, si no; probablemente te quejarás de puras tonterías como “¿de todas esas balas ninguna le da?” o “por qué John Connor es tan importante”. La película es buenísima, mantuvieron todas la secuencia espacio-temporal de las anteriores y se libraron de la misma formulita de las otras tres. Tiene sus fallas (como el hecho de ser un nexo clarísmo entre las predicciones de Sarah Connor y la invención de la máquina del tiempo) y las cursilerías Hollywoodenses, pero es un merecido «««½.

En vez de dedicarme a decir cosas que tal vez requieran un Spoiler Alert me dedicaré a dar mi opinión de los personajes-actores.


Serena Kogen (jaja buen apellido). Interpretada por Helena Bonham Carter. No cabe duda: esta mujer tiene talento. Película que sale, película que se la lleva. Esta no es la excepción, también le otorgo la mejor actuación. Aunque es un papel diminuto (¡snif!) logra demostrar que es buena, o mala, o quién sabe ¡Esa es una actriz chingao! En Harry Potter 5 tiene un duelo con Gary Oldman (quién también es uno de los actores más talentosos) y verlos luchar es un miniorgasmo cinéfilo, aún no sé quién ganó ese duelo. Pero yo la amo.

Christian Bale es John Connor. Algo pasó. Quizás esta vez le quedó grande el papel. Como Bruce Wayne la hizo de maravilla. Junto a Johnny Depp se vio opacado. Y en esta ocasión no me queda más que asumir que su pobre interpretación se debe al personaje, pues Sam Worthington no es mucho mejor actor que él y nunca se enfrentó a mi querida Helena. No logra desprenderse de esa voz forzadamente ronca con la que le habla al Guasón –a lo mejor tiene secretamente voz de silbato– y su absoluto heroísmo no se lo compras ni borracho. Pobrecito, se supone que el Caballero nocturno lo catapultaría y parece ser que, por el contrario, no lo deja despegar.


Sam Worthington es Marcus Wright. No diré nada del personaje, mejor hablaré de la relación del actor con su papel. Este güey a diferencia de Batman sí supo encarnar a quien le fue asignado. No te diré por qué porque mejor ve a verla; a mí me dejó asombrado. Su personaje no es de esos héroes con los que te identificas –tampoco John Connor, para ese caso– sino es de esos que idolatras: de los que dices “quiero ser él cuando sea grande”; al estilo de Wolverine o Iron Man. Hay una diferencia enorme: en vez de querer hacerte la víctima y tratar de ser normal (guácala), cualquier varón (que se jacte de serlo) saldrá de la sala queriendo demostrar su hombría pegándole a alguien o destrozando algo.

Y hablando de Wolverine, eso me recuerda que le pronostico un éxito enorme a este otro australiano. Cuando ví X-Men pensé lo mismo de Hugh Jackman y velo ahora, es el galán más galán; lo sabía ¡ja! Estoy seguro que le va a pasar igual a este güey. Lo tiene todo: está guapo –que es totalmente indispensable–, es carismático, está joven, ya hizo un papel que lo puso en el mapa de la audiencia; y por si fuera poco está conectadísimo en el medio. Si eres fans sabrás que estuvo a punto de ser James Bond. Pero más importante que Bond es el otro James: su amigo James Cameron. El director de las primeras dos Terminators lo propuso para ser el coprotagonista de la cuarta; pero aún hay más. Cameron también lo escogió para protagonizar su nueva película, Avatar.

Si no sabes qué es Avatar –tengo la costumbre de sugerir el suicidio pero esta vez ofreceré algo menos extremo– ¡googléalo ya! Mira aquí te lo pongo. Este tipo aparte de ser Marcus Wright será el protagonista de la nueva película que arrasará en los Oscares –por varias razones que te dejo de tarea que investigues–. Sí te digo que será un filme muy novedoso. Además hay que recordar que James Cameron es un consentido de Hollywood, o por lo menos es un consentido mío por su pasión por la ciencia ficción (si mencionas la palabra Titanic te escupo en la cara) y con semejante recaudación no dudo que la academia esté muy agradecido con él.

Two thumbs up para Terminator, para Helena “Mylove (como diría Josean)” Bonham Carter, para James Cameron y un aplauso extra con la mejor de las suertes para Sam Worthington.

viernes, 31 de julio de 2009

Sra. Granados


Acabo de leer un post en Bunsen comics que habla de que una tal señora Granados dice que la gente que anda en internés no es real y se dedica a robar órganos y cosas de esas. Justo antes había leído de esa antipublicidad para facebook y años antes había resuelto a viajar en metro sin miedo a que me vuelen la cartera. Así que actué por instinto, porque me dio mucha risa.

Se trata de subir una foto diciéndole a la Sra. Granados que somos reales. Y cómo la vergüenza está sobrevalorada subo la foto (he de admitir que sí me da un poco pena, porque mi idea original era parafrasear a Pinocho, aunque ahora parece, por aquello de la perspectiva, que me está saliendo un pitote de la cara, chale, ya qué).

Lamentablemente somos reales, habemos gente que nos encanta desperdiciar nuestro tiempo publicando nuestra vida en internet, en vez de irse a despedir a la amiga que se va por dos años. Por cierto ayer le llevamos serenata, pero es materia de otro post, luego te cuento.

jueves, 30 de julio de 2009

Debería ponerme a leer

Tengo el cerebro honestamente seco. Así que lo único de lo que se me ocurre postear es de mi lista actual de lectura. Cuando un libro no es suficientemente cautivante tiendo a coger otro u hasta dos, y leerlos todos a la vez. Tengo tres libros actuales: dos son unos Harry Potters y el otro no –es que le digo Harry Potters a los libros que te atrapan desde el principio, aunque de hecho esta vez uno de ellos sí es un Harry Potter–.

Llevo como dos meses con el segundo tomo de la trilogía de Jason Bourne: The Bourne Supremacy ; el primero me atrapó como rata en pegamento amarillo, pero este tiene un no-se-qué que no lo ha logrado. Sí es bueno, pero de alguna forma ya no es novedoso. El súper espía amnésico pasea ahora por Hong Kong, los nuevos territorios y Macao en busca Marie, su secuestrada novia canadiense (no alemana como en la película). Sin embargo, lo sigo recomendando, precisamente por su absoluta discrepancia con las películas.

El otro libro que cae en la categoría de Harry Potter, es precisamente Harry Potter And The Deadly Hallows. Ni modo caí en la euforia de después de la película. Tenía la intención de leer el seis, pero lo presté hace tiempo y nunca volvió ¡Zánganos devuélvanmelo!

Sí, me declaro fan Harry Potter; como del Bacardí blanco. Tengo grabado en mí la frase de Chuchín, mi buen amigo jesuita, que reza así “la mejor bebida es la que a ti más te gusta” Y él siendo el más grande sommelier –y literato, por cierto– que conozco, tiene mi más absoluta credibilidad (casi devoción). Pasa igual con los libros, el que más te gusta es el mejor, y algo tiene esa mujer que me hace perderme en sus miles de páginas. Claro, con todo y sus dos que tres contradicciones por ahí que me recuerdan que eso es en realidad, fantasía.

La realidad es demasiado real como para aparte de vivirla tener que soportar leer de ella. Me quedo con la ficción. Lástima que estas ficciones sean tan infantiles, me gustaría encontrar algo un poco mas age appropriate ¿Sugerencias? Si mencionas a Stephanie Meyer, te escupo en la cara. Por ahí me dijeron que el de Guillermo del toro está cautivante.

El tercer libro es de Jorge Ibargüengoitia, Las muertas (por cierto, está pocamadre tener diéresis en tu apellido ¡quiero unas!… chale, me tendré que conformar con mi simple acentito). Llevo como diez páginas y me está gustando harto, luego que lo acabe te cuento. Todo salió porque iba decididísimo a comprar algo de Paco Ignacio Taibo, pero mi buena amiga, al consultarle si ya tenía su creación más reciente me informó que su hermana –big fan– ya los tiene todos. Así que mejor compré el siguiente autor en mi lista de pendientes, que por cierto estaban juntos también en el anaquel.

Así que con congoja tendré que pedírselo prestado, aunque me cague hacerlo. Pero lo cuidaré y lo devolveré, lo prometo.

martes, 28 de julio de 2009

El mero mero sabor ranchero

Decidí prepararme un snack de media tarde, y no sé cómo sucedió pero apreció una bolsita de Campesinos Diminutos, es decir Rancheritos. Resuelto a desperdiciar mi tiempo en la blogósfera liberé momentáneamente mi mano derecha para mover el mouse en intervalos solo interrumpidos cuando mi mano no apachurrase la bolsa para saturar de limón, Valentina y jugo Maggi y llevar las chatarras a mi boca.

Con mis papilas saturadas empecé también a saturar mis neuronas de los textos de dudosa calidá de los bloggers de por allí, mientras llevaba las crujientes delicias del fondo de la bolsa a las orillas y luego las succionaba. Toda esta rutina me puso a pensar en el daño que le hago a mi cuerpo en pos del placer. Y las rarencias que se nos ocurren a los mexicanos.

La mezcla del ácido cítrico del limón con el ácido de la salsa Valentina y quién sabe qué químicos del jugo color azabache de seguro no son nada bueno para ser recibido por el Templo del Señor. Prueba de eso es que a mis mozos 25 tengo una recurrente gastritis, una buena colonia de Helicobacter Pílori, y el recuerdo de una úlcera sangrante.

No es de sorprenderse. Somos adictos a las deliciosas porquerías ácidas. Recuerdo perfectamente la cara de asco cuando le conté a un amigo chileno que mezclábamos jugo de tomate con sabor a almeja, limón, chile (o ají), sal, salsa sabor carne (así se llama el jugo Maggi por allá) y encima de todo aforábamos el vaso con cerveza y hielos ¿Cómo demonios nos puede parecer apetecible semejante menjurje? Y pero-mas-sin embargo (sic) se me hizo agua la boca por una refrescante michelada, o clamatada, o michelada cubana, o como quiera que se llame allá donde tú vives.

Recuerdo también que a la hora del recreo salíamos a comprar las papas del don (son toda una institución allá de dónde yo vengo) rebosantes de salsa Costa Brava y “jugo de limón” (las comillas están justificadas). O los dulces lucas. O recuerdo el Limón 7 que no es más que una mezcla de azúcar, sal y ácido –lo he preparado en el laboratorio–. O los rollitos de jamón con salsa tabasco (tengo un amigo particularmente adicto).

A eso le sumas la absurda cantidad de grasas saturadas en las fritangas pintorescas de cada pinche pueblito. La contribución de Bimbo y Coca-Cola a la canasta básica y tienes ¡plaf! A un blogger escribiendo de esas tarugadas y al 80% de la población con problemas alimenticios.

No, no estoy diciendo que abandonemos todos esos “alimentos” (nuevamente están justificadas) porque son deliciosos. Y sería como abandonar todas esas cosas que son deliciosas –no voy a decir cuáles porque ya te las sabes– y que sería un pecado no vivir para procurarlas. Sólo digo que pobrecitos de los obesos que sean feos (no dije de Obesos, porque somos tod@s guapísimos) porque aparte de no poder recibir –por aquello de las dietas– ese inmenso placer al comer porquerías: son gordos y feos. Eso sí que es una discapacidad. La gastritis y las úlceras se curan; lo feo y gordo cuesta mucho, mucho más dinero.

jueves, 23 de julio de 2009

Tipos de amores…

Qué haces cuando un one night stand te sigue mandando mensajitos. Tú ya no la quieres, sabes que estuvo chido pero ya basta. Eso me hace pensar que ahora yo estoy del otro lado. Verás deja te explico. Hay varios tipos de mujeres con los que podría hacer mi vida, pero que no hago nada god knows why… ahora yo soy uno de los siguientes tipos, pero al revés ¿cachái?

Primer tipo. Aquella que lo tiene todo, excepto chispa. Es guapa, bonita, chistosa. Le gustan más o menos las mismas cosas que a ti. Pero por alguna broma de Delphos sucede que nomás no hay chispa. No hace que el universo se detenga –como aquella anónima–. Lástima, estuviste muy cerca.

Segundo tipo. La que está geográficamente no disponible. En realidad no sabes si lo tiene todo, pero lo que le sabes te encanta. Es más, hay incluso detalles que te dejan embobado, a veces son unos pantaloncitos muy cortos, el gusto por alguna comida chatarra, o que le guste el PlayStation. Pero está a unos cuantos cientos o miles de kilómetros y así la cosa no funciona. 

Tercer tipo. Con esa mujer te imaginas perfectamente casado, tiene una chispa impresionante, que es tu amiga pero que llevas siglos de no ver y que sabes que tiene su vida hecha. Además han vivido tantas cosas juntos, cosas lejanas, pero a final de cuentas cosas vividas que ya no sabes si quedaría espacio para intimidad y ahora me refiero sexual, porque de la otra sabes que sí la hay. En dos años prometo que haré algo al respecto.

Cuarto tipo. La que nunca en la vida pensaste que te gustaría, o bien la que desde el principio te encantó pero como siempre te paralizaste. Pero ahora eres su amigo y es demasiado difícil tratar de hacer algo. Hay demasiada intimidad, pero ahora sí me refiero a intimidad no sexual. Pero aparte de todo está con alguien que estimas, ¿para qué le doy vueltas? Está con un amigo; y eso, my friend, no se vale. Aquí caben varias chicas: unas cumplen con unas características y con otras no, pero al final es el mismo encuadre.

Quinto tipo. Simplemente ella no te pela; move on, mate. 

Creo que son todos mis amores imposibles, les voy a mandar un mensajito por Facebook aunque sea para decirles ¡hola! Uy no mejor no, qué miedo; al cabo dentro de poco todas se convertirán en el Segundo Tipo. Pero eso me devuelve a la interrogante inicial ¿Qué coño hago con la que me manda mensajitos? Puedo simplemente dejar de contestarle, que se me hace harto canalla. O bien contestarle con este mensaje –mucho menos canalla pero sí más hijodeputa– : nuestro "amor" se lo debemos al Absolut, supéralo nena.

¿Sugerencias?