domingo, 21 de junio de 2009

Chiste

Este es uno de los chistes más ñoños que he escuchado. Me gustó mucho.

Cierto día Blaise Pascal, Isaac Newton y Arquimides se reunieron para jugar escondidas, Arquimides se tapa los ojos para contar, y posteriormente Pascal se esconde detrás de unos arbustos; Newton no se esconde para nada, en lugar de eso, junta unas ramas de arbol cada una con exactamente un metro de largo, y con ellas forma un cuadrado, es decir tiene un cuadrado de un metro cuadrado de area, y simplemente brinca dentro de él, cuando Arquimides acaba de contar inmediatamente ve a Newton y dice "¡Veo a Newton!, a lo que Newton responde "Sí,¡ Pero un Newton sobre un metro cuadrado es un Pascal !

jueves, 18 de junio de 2009

Encuesta

Nunca he puesto una en el blog, así que aprocecho estos post para inaugurarlas.

miércoles, 17 de junio de 2009

Voto nulo 3


Después de mi segundo escrito del voto nulo, el de respuesta a la carta de la Sra. Dresser; Mariana Espeleta me constesta esto (espero que no se enoje por poner su respuesta aquí, está textual):

Creo que el quid del asunto es que Luis Fer considera que por el hecho de que el la Ley Federal Electoral no contemple la anulación del voto (ni los partidos) como una herramienta con validez institucional para modificar al sistema, esta por ende, no lo tiene. Este planteamiento está ubicado dentro de una lógica institucionalista.
Los Anulistas, Denisse entre miles de otros incluidos, ubicamos al voto nulo como un planteamiento con otra lógica: la lógica de la acción política. En esta Lógica, el hecho de que una herramienta no sea considerada por el cuerpo de instituciones como válida no quiere decir que no lo sea, puesto que la validez de la herramienta la determina la propia naturaleza de la acción -en este caso concreto lo será la presión política- Este el es principio de la resistencia civil organizada que entre otras cosas carga de significados políticos a los actos (y que ha transformado sistemas políticos enteros totalmente al margen de lo previsto por las instituciones, por poner un ejemplo, en el caso de la liberación de India dirigida por Gandhi).
Como el mismo Luis Fer admite, ahora no quedará duda de que estos votos nulos expresan repudio (ya cambió el significado, en el aparato político y en el colectivo social de que el voyo nulo es = error) esta expresión tangible -y medible- de repudio es una herramienta de cambio muy efectiva. Tan importante es que los gobiernos -y las instituciones-gastan millones de pesos precisamente para obtener una opinión pública favorable que les legitime. Prueba del efecto que ya está teniendo el voto nulo es precisamente la inversión que se está haciendo para combatirlo. Spots, conciertos, publicidad de todo tipo. La carencia de legitimidad, es en política una factura cara de pagar y ciertamente lo caro impele al cambio de formas muy eficientes. entre otros efectos está el ya señalado por Paco Navarrete, la reducción de presupuesto directo a los partidos para gastos electorales cuando disminuye el porcentaje de votantes.
Tong
si eso no es una buena pedrada que trasciende con mucho al berrinche, entonces no se lo que pueda ser.
Saludos,
Mariana

A lo que yo respondo con el tercer ensayo sobre el tema.

Niño de seis años

Espero que no se torne en contienda personal a manera de pedradas en contra “del hermano”. Pero como de esto se trata con gusto me pongo los guantes, levanto la cabeza y le sigo. Está dirigido a una segunda persona, pero con el simple objeto de acercar el texto. Repito no es nada personal contra nadie.

Yo no estoy cuestionando la eficacia del voto nulo colectivo, y me importa un cacahuate si el IFE la reconoce como válido o no. Mi punto es que si al votar, el hecho de tachar todos los partidos (o trazando una A circulada, o dibujando un marrano) es la forma de sacarle más jugo a tu boleta. Si tu crees que vas que vas a lograr un parteaguas en la política entonces ¡hazlo! Honestamente no te rindas si se te presenta la oportunidad de trascender así de fuerte, porque esa oportunidad no se da todos los días.

Yo no estoy para proselitismos yo no quiero convencer a nadie de votar (de tal o cual forma). Estoy opinando ante una postura que me ha costado trabajo forjar. Y sinceramente, he resuelto que anular mi voto no es la forma de lucha que más beneficios brinda: al país, a la sociedad, a mí mismo.

Por esto ahora te comparto mi cuestionamiento ¿qué pretendes lograr anulando tu voto? Y luego piensa en el 6 de julio: ¿qué es lo que realmente lograrás? Los Anulistas dicen que quieren hacer presión política. Yo creo que en realidad van a mandar un mensaje: la gente no se siente representada y está dispuesta a iniciar una resistencia. Así tal cual como Charles de Gaulle. ¿Hasta qué puntos puede llegar estar resistencia? ¿estamos dispuestos a pagar lo que nos cueste? Yo prefiero utilizar los senderos que ya nos han mostrado, ya sabes, el “malo por conocido…”

Ahora como me citaron a Gandhi, ha llegado el momento de quitarme los guantes e iniciar la vía de la simpatía con los que no opinan igual que yo (no somos contrincantes, hasta donde tengo entendido). Me dicen que Gandhi usó la resistencia civil organizada. En el sentido estricto, aplicado al voto nulo, es totalmente lo opuesto a la filosofía de Ghandi. El método —o filosofía— creado por él se llama Satyagraha y dice que la forma pacífica de hacer las cosas es por medio de unirte a tu enemigo, y no violentarlo. Esta es la cita textual:

“…En la aplicación de Satyagraha descubrí en las primeras etapas que el perseguir la verdad no admite violentar a nuestro oponente sino que este debe ser advertido de su error mediante la paciencia y la simpatía” Gandhi, M.K. Non-violent Resistance (Satyagraha) (1961) p. 6 (está en Wikipedia no creas que tengo mi manual de Ghandi aquí al lado)

Aquí depende el métdo de lucha que se desee llevar, yo como Ghandi, prefiero hacerlo de una manera menos perrucha. Considero que mucho nos ha costado ya llegar a tener nuestras instituciones y estoy seguro que son modificables. Yo soy más dado a usar las herramientas a mi alcance, presionar con otras maneras. Reparar, más que poner en jaque al sistema.

Me encanta el ejemplo del tren. Tienes dos opciones: subirte y cambiarlo desde adentro o tratar de volcarlo y poner uno nuevo. Yo decido subirme al tren. Si hay quines se sientan Superman y creen que pueden cambiarlo por completo, adelante, por eso somos una sociedad plural. Pero si a Gandhi vamos, él creyó que debía hablarles a los enemigos sin violentarlos. El voto nulo es ponerse enfrente del tanque de guerra esperando que se frene. Es preferible ponerle una mano en el hombro y decirle “güey, la estás cagando”.

¿Por qué sigo creyendo que es un berrinche?… ¿qué es un berrinche?(dado que me están casando con las instituciones, me apoyo en ellas) La RAE dice que el berrinche es: Coraje, enojo grande, y más comúnmente el de los niños. Y que además viene del latín verraco —que no pongo qué significa porque entonces más se me van a enojar—. Siento un gran enojo en la respuesta. Yo no estoy todavía tan enojado y aprovecharé, ahora que estoy calmado, para exhortar a que no se dejen llevar por el odio a los políticos. Exhortar a seguir solicitando una unión efectiva entre el gobierno y la sociedad —una relación casi de amistad—, se qué es difícil y que se requiere de muchísima paciencia y dedicación, justo como el ayuno (que vale destacar no son tareas nada fáciles); pero honestamente creo que traerá mejores resultados.

No le creo a los partidos políticos. ¡Menos le creo a los actuales candidatos! Pero sí creo en esta democracia. Nuestros partidos políticos piensan como niños de 6 años, y como tales no entienden nuestras razones, hay que llevarlos de la mano hasta que maduren y se dejen de dimes, diretes y demás babosadas. Creo que es un sistema enfermo y que está pidiendo a gritos que le ayudemos. Que le digamos qué hacer. Pero si me paro en su puerta y en cambio le escupo en la cara solo voy a violentarlo (lástima, este niño de 6 años tiene la fuerza de Sansón), mejor juego su juego y lo llevo por el camino que yo creo conveniente.

Zánganos (quería usar la palabra pero no logró entrar ni con clazador así que la pongo de título —sin referencia a nadie… o a todos—)


Después de mi post en contra del voto nulo me contestaron con una carta de Denise Dresser. Yo no la pongo porque es una cadena de mail, pero si la quieres leer esta en la página de Ciudad Alterna.

No me quiero poner al brinco con Denise Dresser porque sé que tiene infinitamente más experiencia en esto, tiene una mente con una capacidad de análisis crítico más desarrollada y además mucha más formación en el campo. Pero hay partes de su carta —si es que realmente la escribió ella— que resultan chocantes al leerlas y que me rehúso a creerlas como dogma (como muchos de los simpatizantes lo hacen nomás porque concuerdan).

Denisse cita a un doctor en historia de la Ibero “Porque, como ha escrito José Antonio Crespo, votar por el partido "menos malo" equivale a comprar la fruta menos podrida, en lugar de presionar al vendedor para que -de ahora en adelante-venda fruta fresca. Equivale a decir que México no puede aspirar a más”

Claro… pero cómo “presionar al vendedor” ¿haciendo un berrinche? ¿cruzarte de brazos en la casilla y decirle “a ti no te compro”? Hay que tener en cuenta que el voto es el único vendedor, la única herramienta que te da papi gobierno. A ti te encanta la Papaya pero esta podrida —o puede ser que no esté tan podrida, tan solo está embarrada de boñiga que le lanzó la manzana— pero podrida o no, tienes hambre… y aunque suene a cliché, tienes sed también. Cómete la papaya y sal a la calle a buscar todas esas acciones que reparen el sistema. A poco crees que si llega el día de la elección y el 8% —dudo que se logre más— son votos nulos, el IFE va a decir “a la gente esta inconforme” hay que cambiar ¡Por supuesto que no! Esos “servidores públicos honestos y apartidistas” se van a dedicar a contar votos y hacer su chamba.

Mejor elije un diputado… no, no, no, mejor exígele al diputado que gane que te oiga, pon una alarmita y escríbele un mail cada tercer día. Pídele que cambie las leyes, junta a tu gente y haz que cada uno le mande un mail exigiéndole cuentas. Es una joda, pero las jodas casi siempre traen más beneficios que los berrinches. Creo que estaría mejor convencer a cada uno de los que van votar nulo, que después de hacerlo se la pasen chinga y jode a la gente que no escogieron. Porque a final de cuentas alguien va a llegar al poder y consumir sus impuestos. Elije (si quiere) la fruta que sea totalmente lo opuesto a la que menos te gusta y gane o no, haz que te escuche.

Hay una parte de un párrafo de la carta esa con el que coincido “Por ello tendremos que pensar en acciones que contribuyan a sacudir, a presionar, a protestar, a rechazar, a manifestar la inconformidad, a reconfigurar una democracia altamente disfuncional. Por ello (nota mía, ¿Denise Dresser pone “por ello” dos veces seguidas, bueno démosle el beneficio de la duda) habrá que proponer medidas que combatan la inercia y generen incentivos para mejorar la representación.” Pero ¿cuáles son esas acciones? Ella lo pone como votar nulo. Yo no creo, yo creo en una mayor participación y específicamente en las boletas, creo más en el voto de castigo.

Es cierto el voto nulo es muy ruidoso y puede que signifique algo, pero en una sociedad nulamente participativa va a provocar que los que sí ganen ignoren a “la bola de revoltosos” porque no tienen un poder fáctico. Para que el voto nulo sea una herramienta útil tendríamos que estar bajo un gobierno que sirva. Que si a un gobernador —sea precioso o piadoso— lo cachan, lo quiten del cargo y lo metan al bote. Desafortunadamente no es así (aquí no es Suiza). A final de cuentas prefiero usar mi boleta para castigar a que al final se manipule la información y que se publique que los nulos son en realidad abstencionismos y todo mundo calladito.

Siento la misma impotencia ante los gobiernos chafas y libres de todo castigo y por eso creo que la opción no es ir a anular el voto, sino seguir tratando por los otros caminos que la cosa cambie. Creo que es más fácil reparar el sistema que cambiarlo por completo. En definitiva, las opciones que creo darán más frutos son; por un lado castiga al candidato que no te guste, pero más importante aún participa con tu gobierno, oblígalos a que sean tus súbditos.

Por último vale la pena agradecer a la gente que está favoreciendo el voto nulo. No es una opción para mí, pero por lo menos ya cumplieron su cometido: ya le dijeron al IFE y a los Partidos que estamos descontentos. Haya 1, 3, o 50% de voto nulo ya se sabe que algo no está funcionando ojalá que como siempre no se quede ahí.

martes, 16 de junio de 2009

Deliver us from stupidity, Amen

He tenido una rachita de perder cosas, de poco o mucho valor, pero cosas que dan coraje ¿alguien sabe algún remedio contra la estupidez?

 

Cosas que he perdido/olvidado/me han robado últimamente, están en orden cronológico. 

1. Lentes.

2. Libro, El señor de los anillos. (junto con los lentes en el camión).

3. Power, Kenzo. (Desapareció de mi lavabo, dudo haberla perdido)

4. Traje de baño.

5. Traje de baño (no es un error, lo perdí dos veces. Luego apareció, pero la frustración nadie me la quita).

6. Celular.

7. Llanta de refacción (hazme el favor, el espacio está dentro de la cajuela y el único taller que conoce es la agencia... o pudo haber sido un valet).

8. Libro, Bourne Supremacy. (nuevamente en el camión).

9. Un pantalón. (Ok, ok, no lo perdí —aunque estoy seguro que esa historia haría un mejor post— pero le eché un buen chorro de cloro encima y quedó inservible así que entra en la lista. Para colmo me quité el pantalón rápido para remojarlo, no sin checar “exhaustivamente” que no se quedara nada en las bolsas. Obvio tenía que pasar algo, mi cartera se quedó adentro, empapada). 

 

Podría poner también a la dignidad, pero como esa la perdí hace siglos ya no cabe en la lista. Lástima que estas cosas, como la virginidad, nunca vuelven a aparecer. Aunque hay veces que no estoy tan seguro de eso —estoy hablando del traje de baño, por supuesto—. 

Voto nulo


No creo que anular el voto sea buena idea. Propongo este ejemplo: Tienes que realizar un trabajo —participar en la democracia— imagina mmm clavar un clavo. Te dan para hacerlo una sola herramienta, las demás herramientas las puedes usar pero no te la están dando peladitas y en la boca. Para enterrar en la pared esa dura espina metálica te ofrecen como herramienta la elección de: una manzana (probablemente engusanada), una naranja y un pepino, y otras cosas inútiles, como un pollo, una uva y tal vez se alcanzó a colar un martillo de 1 cm de alto. Sabes que ninguna de las herramientas hará el trabajo, y sabes también que probablemente alguna de las herramientas más chiquitas tenga la forma correcta pero sea demasiado pequeña para lograrlo. 


Anular el voto es como tirar todas esas herramientas a la basura y ni siquiera hacer el intento de golpear el clavo con una fruta (o con cualquier cosa). Tal vez sepas que las frutas —o el pollo— no son la única herramienta; pero estás demasiado empeñado en que no sirven que no quieres salir a la calle a buscar el martillo, taladro o una bomba atómica si quieres. 

Te propongo, primero que busques todas tus herramientas. No esperes que papi te lo de todo en charola de plata. Y después si no quieres buscar, por lo menos escoge una opción. Puede ser que de un frutazo, y con mucha suerte (un punto blando al clavar), se logre hacer la chamba. 

Desperdiciar tu voto no sirve de nada ¿por qué no hacer con esa papeleta gestos que sí sirven? Existe el voto de castigo. Si no te gustan las tijeras, vota por la piedra; si no te gusta la piedra vota por el papel. En Francia funcionó y de puro voto de castigo casi hacen que LePen —ese de ultraderecha que nadie quería— llegara al poder. Gracias a la segunda vuelta, los votantes dijeron “hijoles; no, siempre no lo queremos” e hicieron que ganara Jaques Chirac por una abrumadora mayoría. En México lamentablemente —o más bien afortunadamente, imagínate lo que costaría— no tenemos más que una vuelta. Pero te aseguro que de puro voto castigo la balanza ya se ha inclinado en el pasado.  

¿Qué hay de mi derecho de decirle a los candidatos: “ninguno de ustedes me convence”? ¡Hazlo, díselo! Pero date cuenta de que en esta vida —o por lo menos yo sí lo he notado— la cosa no se trata de escoger la mejor opción. Se trata de sacar lo mejor de la opción menos peor. Sea cual sea, tenga o no oportunidades de ganar, analiza las propuestas (te costará un rato encontrarlas pero el que busca encuentra), y después de quitar toda la caca que se han tirado unos a otros, verás que hay alguno que más o menos concuerda con lo que tu quieres; aquel diminuto martillito que puede que sea capaz de clavar ese clavo. Si no, por lo menos habrá alguno que representa totalmente lo opuesto a lo que quieres y podrás votar por el opuesto. Si de plano no, está bien, ve a hacer tu berrinche.

Sí, reitero que ir a anular tu voto es hacer un berrinche (y Dios sabe cuánto odio los berrinches). Ir a patalear a la casilla porque ningún candidato te convence. Los berrinches no construyen, son infantilismos que no ayudan nada al movimiento político que tantos millones de pesos nos cuesta. Las reglas del juego te las presenta el IFE: tienes dos opciones: subirte al tren y tratar de sacarle el mayor provecho a este —si quieres, podrido— mecanismo; o de plano ir a manifestar tu rabieta porque no te gusta como se están haciendo las cosas. 

Si piensas anular tu voto, okéi hazlo, pero ten en cuenta que estás haciendo una pataleta de un día, en una democracia que está como está porque la ejerces una vez cada tres años. Deja de ejercer la democracia sólo por un día y aprovecha ese hueco de 1095 días entre elección y elección para hacer que se cumpla esa utopía de “lo que el pueblo quiere”. 

Nota extra: Hay que admitir que por lo menos papi Gobierno nos da alguna herramienta ¿Que no es suficiente? A bueno ese es otro asunto. Pero agradece que no vives en donde mismo que la generación Y. Tal vez si no pudiéramos votar seríamos más participativos. 

jueves, 11 de junio de 2009

Un sueño chistosón

Estoy indeciso si ponerle introducción o no. Y como escribir es la única forma de realmente pensar, lo pienso en blanco y negro. Por lo general no pongo sueños porque después de harta psicoterapia me he dado cuenta de que en realidad sí muestran parte de uno. Pero como esto no lo lee nadie —qué mala onda por si hay alguien que en realidad sí lo lea— entonces creo que no importa. Además ¿qué tanto se podría traicionarme un escrito vomitado del subconsciente? ¿Que tengo pensadillas de zombis (que por cierto me encantan)? ¿o que no he podido superar cierta película? Al fin y al cabo da igual, pa eso es el blog. (Ya ves al final sí dejé la introducción) He de adevertir que está en un lenguaje más coloquial que el de costumbre.


Soñé con zombies. No lo recuerdo bien porque escribo a las 2.49 pm. Pero fue una noche de sueño intranquilo, me desperté dos veces, recuerdo tres sueños en tres bloques diferenes. El primer bloque:

Estábamos en una ciudad oscura. Nos perseguían los zombis. De repente mi “pandilla” y yo llegábamos a una casa donde estaba Jorge mi hermano, estaba viendo tele y comiendo palomitas —bastante extraño considerando la situación—. Nos recibió. Y al preguntarnos si nos habían seguido volteamos a ver al último del grupo quien se alzó de hombros. No recuerdo si yo era el encargado de no ser seguidos o si en realidad no había sido mi culpa. Pero me puse muy nervioso, sabiendo que la había cagado.

—Tenemos que movernos —alguien sugirió.

—Yo no me muevo —dijo Jorge.

—Jorge, guey, tenemos que… no tardan en llegar las hordas de zombis. —le dije.

En eso llega una especie de líder de zombis. No era un zombi como tal; era más bien un güey grande de espaladas enormes, vestido con capa tipo drácula y muchos adornos. En cuanto empezó a amenazarnos caminé valientemente hacia él por la mesa en la que yo estaba parado. Agarré una corcholata y una resortera; le disparé y aventé la resortera para eliminar evidencia (no me preguntes por qué sonaba una buena idea despojarme de mi única arma). La corcholata no le dio al mero malo, sino que le pegó a la pantalla de plasma que estaba detrás de él sacando muchas chispas.

Uno de mis amigos me aventó una bola de queso Oaxaca como del tamaño de una lechuga. Y como todos sabemos es un efectivísimo explosivo (aaa bendito el mundo de los sueños). Saqué uno de los dos encendedores Bic chiquitos (sabía como un hecho que traía dos) y prendí el queso, que se empezó a consumir como queroseno. De pronto, se me acercan un par de zombis enfurecidos; corté un buen trozo-hebra de queso y se los aventé encendido. Era una plasta ardiente que surtió un efecto de maravilla y los ahuyentó.

Luego metí la bola de queso a una de esas estufas que usaban antes para la calefacción (donde ponían carbón o turba) cerré la tapa y me agaché cual si fuera un mortero (de los fuegos artificiales que son las bombas como de disnelandia). ¡BOOOOM! Efectivamente resultó una explosión como tal, como si fuera de pólvora —pólvora de Oaxaca, tal vez J— que hizo estallar con fuego toda la tubería de la casa, dándonos oportunidad para escapar entre los aturdidos zombis. Después me levanté porque tenía que hacer pipí. Eran las 2.35 am.

Después de volverme a dormir aparecieron de nuevo los zombis. Pero esta vez yo era Wolverine (en el cuerpo y músculos de Hugh Jackman, por supuesto) y estaba de espaldas a Gambit (el de la caricatura de los 90s ahora sí, no la mariconada de la película). Con mis garras destrozaba zombis que eran partidos por mitad nomás se acercaban a mí. Justo después mi visión migró al cuerpo de Gambit —como que mi subconsciente se puso celoso de ser Wolverine— y ahora peleaba con mi bastón y cartas. Las cartas se enterraban hasta la mitad como si los zombis fueran de mantequilla, y explotaban cual barrenos en J.I. Joe’s de masa.

Era una sensación demasiado buena la de destrozar zombis con cartas explosivas o rebanarlos con mis seis cuchillas. Y eso de alternar los personajes favoritos está genial. Además tenía un buen trabajo de producción cinematográfica y una fotografía de no mames. Giraba la escena al estilo Matrix, luego vista en primera persona. Las acrobacias se sentían completas y los golpes también.

Después desperté por el calor (almost summertime in Mexico City) y me volví a dormir. Debería de haber una antesala a este sueño porque no lo entiendo. Estábamos en una escalera eléctrica abarrotada de gente: una mujer de la vida alegre pero reformada (creo) un amigo (no se cuál) y yo. Al parecer la mujer esta nos había hecho un favor, que ya había terminado; mi amigo y yo teníamos un vuelo que tomar; y yo había perdido mi cartera —en contraste con la pérdida de la vida real de mi celular—, por lo que no tenía identificación ni boleto ni nada cómo acreditar mi lugar en el vuelo.

Por cierto la escalera eléctrica estaba en un centro comercial, y la terminal estaba en el último piso del “mall” (¡claro donde están todas las terminales aéreas del mundo! Nuevamente, bendito el mundo de Morfeo). Faltaban 34 minutos para el vuelo, si no llegábamos en 4 lo perderíamos. Y yo sin ninguna identificación ¡vaya aprieto!.

Para colmo, de la nada mi amigo se pone violento. Se empieza a reír de la mujer —que había sido súper amable con nosotros hasta ahora y que era violentada por mi amigo por algún prejuicio—. Gritándole la retahíla más ofensiva que he escuchado jamás la empuja y cae en una plataforma intermedia que flota en medio de la nada. Ella está totalmente sacada de onda. Igual de desconcertado, yo me quedé paralizado viendo a la mujer en la plataforma y, con mi cara de asombro, a mi amigo. Al llegar al final de la escalera la volví a ver. La ví con ojos de disculpa y quería bajar a ayudarla pero había una multitud que subía y yo tenía 4 minutos para llegar al avión. Traté de lanzarle mi mirada de mayor disculpa —la cual me devolvió con una de profunda decepción e ira—, dí media vuelta y me fui.

—Nos quedan cuatro minutos —le dije a mi amigo.

—Voy a ver tiendas —contestó

—No, guey no vamos a alcanzar.

—Claro que sí.

Le supliqué, traté de convencerlo hasta que desesperado y resuelto a irme sin él pregunte:

—Neta ¿Te vas a quedar? —Y como tratando de provocarme sonrió y lenta y cínicamente dijo:

—Si.

Salí corriendo a la próxima escalera eléctrica —había que rodear la plaza como en cualquier centro comercial—. En cuanto bajé (osea llegué al piso de arriba) me encontré con el mostrador de la aerolínea. Nuevamente no recuerdo cuál era pero según yo era alguna como Oceanic Air o Ajira Airways. El tipo del mostrador me pidió mi identificación y le expliqué. Se puso bien mamón en la postura de “el sistema no me lo permite”. Le dije que quedaba todavía uno o dos minutos para la entrada, a lo que me contestó con un “ese no es el problema”.

—¿Entonces cuál es? —pregunté.

—Parece que ya hay alguien sentado en sus lugares y como no tiene identificación para comprobarlo no hay forma de bajarlo.

De pronto me acuerdo de la mona en la plataforma. La imagen se aleja de mi, gira, y baja rápidamente hasta donde está la puta (ahora sí se merece ese vocativo), hablando por teléfono riéndose en venganza.

Regresa a mí la imagen, estoy todavía discutiendo y el señor parece disfrutar verme tan tenso. Obviamente la putarraca y él tenían un acuerdo para vengarse de nosotros por haberla maltratado. A los 15 minutos de discutir llega mi amigo. Yo no estaba seguro de estar contento o encabronado con ese baboso. Le explico la situación y se une a la alegata. Por lo menos ahora somos dos contra uno.

—Si no le hubieras hecho esas pendejadas a la morra esa —le dije.

—Eso qué, este güey no puede hacernos esto.

—Al parecer puede —justo en ese momento, como si me acordara de algo muy bueno (tal vez, por la desesperación ya estaba empezando a dominar el consciente), llegó a mi recuerdo la revelación de que podía controlar la mente de las personas con solo tocarlas. Igualito que Silver Fox en la reciente movie —que al parecer no logro superar—.

El tipo estaba totalmente negado a ayudarnos porque disfrutaba hacernos sufrir. Así que no tuve más opción que poner la yema de mi dedo sobre la mano con la que tecleaba (seguro el messenger). Con un efecto especial chafa, una onda luminosa recorrió su cuerpo desde donde había hecho el contacto hasta llegar a la coronilla, desorbitándole los ojos. Yo sentí mi control sobre él, tal como lo describe J.K. Rowling con su Imperius.

—Nos vas a dejar subir al avión —oredené.

Con los ojos en otro sitio, contestó:

—Sí claro, ahorita les doy sus pases de abordar.

Mi amigo desconcertado volteó a verme. Yo sin más lo toqué también.

—Cállate.

Obedeció como robotcito, con completa sumisión, aaa qué sentimiento tan agradable.

Desperté.

Mentiras en las noticias

Desde hace tiempo he querido inaugurar un blog que muestre las mentiras que salen en las noticias. Mientras lo hago porngo este post podría ser un post Beta.

Estaba en mi tradicional lectura del reader (algo redundante la expresión… lo bueno es que hay dos idiomas, eso en español sería muy cacofónico) me encontré con un candidato que parece ser tan elitista como el municipio por el que contiende. Buscando sus propuestas —no lo logré por cierto— hallé la encuesta de grupo Milenio acerca de quién ganará las elecciones. Aquí pongo su gráfica. Lástima que la porción de indecisos sea más grande que la del favorito (me recuerda a la ficha negra del maratón).

Lástima que con más de la mitad de la intención del voto (54%) se lleve tan solo una tercera parte del pastel jijiji ;-) .

¿Podría esta entrada considerarse como un Cake Wreck? ¿O más bien un cake-graph wreck?/ Could this post be considered as a Cake Wreck? Or perhaps a Cake-Graph Wreck?

martes, 9 de junio de 2009

Ojo mucho ojo (ja, ja, ja)

ESTA INFORMACIÓN PUEDE SALVARLE LA VIDA

OJO, INFORMACIÓN MUY IMPORTANTE

Tres mujeres llegaron a distintos hospitales del norte del pais en un plazo de
5 días, todas con los mismos síntomas. Fiebre, escalofríos y vómitos, seguidos
de colapso muscular, parálisis, y por último, la muerte.
No había señales externas de ningún trauma.. La autopsia reveló que había
toxicidad en la sangre.
Estas mujeres no se conocían entre sí, y parecían no tener nada en común.
Sin embargo, se descubrió que todas habían visitado el mismo restaurante de la cadena sanborns días antes de su muerte.
El Sector Salud cayó sobre el restaurante, cerrándolo.
Inspeccionaron y realizaron pruebas de todo: los alimentos, el agua, el aire
acondicionado, y no descubrieron nada.
La oportunidad llegó cuando llevaron al hospital a una mesera del
restaurante, que tenía síntomas similares. Le dijo a los doctores que había
estado de Vacaciones, y sólo había ido al restaurante a recoger su sueldo.
No había comido ni bebido nada mientras estuvo allí, pero sí había usado
el baño.
Allí fue cuando un toxicólogo, recordando un artículo que había leído, se
fué en su coche al restaurante, entró al baño, y levantó la tapa del excusado.
Debajo del asiento, sin que se pudiera ver a simple vista, halló una araña
pequeña.
La araña fue capturada y llevada al laboratorio, donde determinaron que era
la Telamonia de Dos Rayas (Telamonia dimidiata), llamada así por su color
rojizo.


El veneno de esta araña es sumamente tóxico, pero puede tardarse
varios días para surtir sus efectos.
Son de clima frío, oscuro y húmedo, y en los bordes de los excusados
tienen justo el ambiente que les gusta.
Varios días después llevaron a un abogado a la sala de urgencias del hospital general. Antes de morir, le dijo al doctor que
había estado en un viaje de negocios en cancun, tomó un vuelo y
cambió de avión en la capital antes de regresar a su casa a monterrey. Aunque no visitó
el Restaurante mientras estuvo allí, sí tenía en su nalga
derecha, como todas las demás víctimas, una pequeña herida que
determinaron que era un piquete. Los investigadores descubrieron que
el vuelo que había tomado alli se había originado
El Consejo de Aeronáutica Civil (CAB) ordenó la inspección inmediata
de los excusados de todos los vuelos procedentes de la capital, y descubrieron
nidos de la Telamonia de Dos Franjas (Telamonia dimidiata) en 4 aviones
distintos!
Ahora creemos que estas arañas se pueden encontrar en cualquier parte
del país.
Así que por favor, antes de usar un excusado público,levante el asiento
para revisar si hay arañas. ¡Eso puede salvar su vida!, y por favor, circule
este correo a toda la gente que signifique algo para usted


TODOS SOMOS IGNORANTES, PERO NO TODOS IGNORAMOS LAS MISMAS COSAS (Einstein)


Va de nuevo.

Ojo mucho ojo


Tenles miedo a los embaucadores por Internet no a los inofensivos arácnidos asiáticos.


Ya sé que ni debería dedicarle un post a esto pero me dio risa. El mail de arriba —si desperdiciaste tu tiempo en leerlo— dice que la Telamonia dimidata habita en Sanborns y mata gente. Helo aquí de nuevo. Pero me tomé la libertad de comentarlo y marcar las faltas de ortografía. Nota el uso al azar de las mayúsculas, el nulo uso de parrafeado, mala acentuación y puntuación; sin olvidar la introducción de información falsa.

Como sé que te va a dar flojera llegar hasta el final de la carta repetida, te dejo antes unos links que prueban que todo esto es falso. Primero y como siempre, está la consulta debida al santo de mi mayor devoción: San Wikipedia, ver Telamonia dimidata . Ahí mismo te advierten del engaño, (¡que por cierto lleva 10 años!) puedes ver el mail original en inglés aquí . Ok, ok, si no quieres sumarte a mi devoción por Wikipedia —que en realidad no te conviene hacerlo— busca en las páginas de universidades la dichosa arañita esa. Las que visité coinciden con Mr. Wiki en que ese arácnido es inofensivo.

¡Ya pues! Aquí el mail con comentarios (en naranja).

Tres mujeres llegaron a distintos hospitales del norte del pais en un plazo de
5 días, todas con los mismos síntomas. Fiebre, escalofríos y vómitos, seguidos
de colapso muscular, parálisis, y por último, la muerte.
No había señales externas de ningún trauma.. ¿doble punto? La autopsia reveló que había
toxicidad en la sangre.
Estas mujeres no se conocían entre sí, y parecían no tener nada en común.
Sin embargo, se descubrió que todas habían visitado el mismo restaurante de la cadena sanborns días antes de su muerte.
El Sector Salud (yo no sé si sea el Sector Salud quien se encargue de eso o más bien sea el Consejo de Salubridad General) cayó sobre el restaurante, cerrándolo.
Inspeccionaron y realizaron pruebas de todo: los alimentos, el agua, el aire
acondicionado, y no descubrieron nada.
La oportunidad llegó cuando llevaron al hospital a una mesera del
restaurante, que tenía síntomas similares. Le(s) dijo a los doctores que había
estado de Vacaciones, y sólo había ido al restaurante a recoger su sueldo.
No había comido ni bebido nada mientras estuvo allí, pero sí había usado
el baño.
Allí fue cuando un toxicólogo, recordando un artículo que había leído (jaja lo dudo), se
fué en su coche al restaurante, entró al baño, y levantó la tapa del excusado.
Debajo del asiento, sin que se pudiera ver a simple vista, halló una araña
pequeña.
La araña fue capturada y llevada al laboratorio, donde determinaron que era
la Telamonia de Dos Rayas (Telamonia dimidiata), llamada así por su color
rojizo (falso, llamada así por sus dos rayas rojas).


El veneno de esta araña es sumamente tóxico (falso), pero puede tardarse
varios días para surtir sus efectos.
Son de clima frío, oscuro y húmedo, y en los bordes de los excusados
tienen justo el ambiente que les gusta.
Varios días después llevaron a un abogado a la sala de urgencias del hospital general. Antes de morir, le dijo al doctor que
había estado en un viaje de negocios en cancun (doble falta, por cierto), tomó un vuelo y
cambió de avión en la capital antes de regresar a su casa a monterrey. Aunque no visitó
el Restaurante mientras estuvo allí, sí tenía en su nalga
derecha, como todas las demás víctimas, una pequeña herida que
determinaron que era un piquete. Los investigadores descubrieron que
el vuelo que había tomado alli se había originado (soy yo o esta frase no hace ningún sentido, ¿qué se había originado allí? ¿el vuelo? Por cierto no hay punto y aparte)

El Consejo de Aeronáutica Civil (CAB) (de dónde demonios sacan que CAB son las siglas de Consejo de Aeronáutica Civil; además según el mail estos hechos son en México, en donde la autoridad de aviación es la Dirección general de aeronáutica civil http://dgac.sct.gob.mx/) ordenó la inspección inmediata
de los excusados de todos los vuelos procedentes de la capital, y descubrieron
nidos de la Telamonia de Dos Franjas (Telamonia dimidiata) en 4 aviones
distintos!
Ahora creemos que estas arañas se pueden encontrar en cualquier parte
del país.
Así que por favor, antes de usar un excusado público,levante el asiento
para revisar si hay arañas. ¡Eso puede salvar su vida!, y por favor, circule
este correo a toda la gente que signifique algo para usted ¿punto y aparte?

(Y para acabar de joder rematan con una frase —supuestamente— de Einstein, como para darle algo de veracidad y hacerte sentir ignorante, para que digas “oh, qué tonto fui en dudar de un mail, mejor le creo ciegamente porque sé que soy tan ignorante como Einstein”)

TODOS SOMOS IGNORANTES, PERO NO TODOS IGNORAMOS LAS MISMAS COSAS (Einstein)

viernes, 5 de junio de 2009

Los X-Men y el descubrimiento sexual

Resumen:
El éxito de los X-Men radica en que los lectores se identifican con los personajes, notablemente en la etapa del descubrimiento sexual.


Después de ver la reciente película de X-Men Origins: Wolverine me día a la tarea de desempolvar este ensayo y ponerlo en blanco y negro. Los X-Men siempre han sido mi cómic favorito. Desde que los conocí me han cautivado y es gracias a la visión de los creadores de hacer situaciones con las que se identifiquen los compradores. Claramente el gran éxito fue hacer que los adolescentes —incluido mi Yo adolescente— se sintieran identificados. Dejaron de lado a los superhéroes venidos del espacio o los científicos a los que les sale mal un experimento. En esta ocasión los héroes no son ni aliens ni ñoños. Ahora los creadores, esos dibujantes y guionistas, dejan de plasmar su ideal de vida en los superhéroes que crean para dar paso a un grupo de héroes que no son producto de sus ñoñerías sino que son azares del destino. A unos les toca y a otros no, solo por capricho genético. Los poderes mutantes podrían estar escondidos en ti o en mí. Antes de los X-Men sólo siendo un científico —de preferencia magnate— o sufriendo un accidente podrías tener poderes. Ahora no, con el solo hecho de nacer puedes traer contigo el gen x.


Esta sutil diferencia entre los héroes imposibles y los plausibles da un giro radical en la capacidad de identificarte con el personaje. Nadie es capaz de identificarse con un Supermán y nadie quiere ser tan ñoño como Peter Parker. Más aún todos sabemos que no somos ni tan listos ni tan ricos como Tony Stark o Bruno Díaz. Pero todos pasamos por las mismas situaciones del adolescente Scott Summers o si eres de la inmensa mayoría étnica que no cae en el grupo de los anglo sajones blancos protestantes (WASP, en inglés) te puedes identificar con la piel negra de Ororo Muroe —Storm—, con el semitismo de Eric Lehensherr —Magneto— o con un sinfín de personajes multiculturales.


Pero más que lograr identificarte racialmente, logran que te identifiques con situaciones meramente humanas, en esta —como en todas las demás cosas de la vida— da igual a qué raza pertenezcas, lo importante es lo que nos une como humanos y que nos pasa a todos. Y la mayoría de esas cosas raras que nos pasan, pasan en la adolescencia donde, al igual que los mutantes, decidimos el rumbo que llevará nuestra vida.


En esa etapa de las erecciones constantes uno experimenta grandísimos cambios. Los más fáciles de llevar son los cambios físicos, a todos los hombres nos gusta que la voz se haga más ronca, que los músculos se desarrollen más y ese magnífico estirón que nos hace flacos a todos —bueno, a casi todos—. Y por un lado esos cambios físicos los extrapoló Stan Lee hasta convertirlos en poderes: en la vida real sales bueno para nadar, en el mundo de los x-men sacas rayos de los ojos. Por más que a “ser diferente” le dan connotación negativa y todo mundo finge querer ser “normales”; cuando en realidad todos nos encantaría tener el poder para decirle al bravucón “se me tocas te achicharro” o el equivalente de la vida real “te veo en la alberca (o en la cancha de fut, o en el ajedrez, o dondequiera que esté tu talento)”.


Pero como todo en esta vida, esos cambios físicos traen consigo desventajas. Es ahí cuando llegan los malditos cambios hormonales, que entre otras cosas provocan esas detestables inseguridades sociales. Esas que hacen que nomás de ver a una chica se te ponga el mundo de cabeza y no sabes qué hacer o qué decir —eso, he de confesar, aún me pasa—. Y es desesperante cuando haces cosas estúpidas para encajar porque no te gusta que la chava (tan insegura como tú, por cierto) se entere que sacas rayos o que usas un speedo. ¡Claro, todos sabemos que la forma rápida de conseguir una chica es esconder tu descubrimiento sexual haciendo sandeces! ¿no? Por eso empiezas a hacer todas esas cosas para lubricar las relaciones sociales, como emborracharte y empezar a fumar o en el mundo falso puedes caer en el lado oscuro y ser malo. Que a fin de cuentas no mejoran tu despertar sexual.


El descubrimiento de la sexualidad es un punto clave en la identificación de tú: humano; con el mutante del cómic. La historieta está plagada de simbolismos sexuales que son transportados desde el mundo adolescente al universo mutante. Quien se queda con Jean Gray es Cíclope, el ñoño; pero ella tiene sueños húmedos con Wolverine, el macho (el de las garras más largas). También hay mutantes que tienen miedo a ser tocados —en más de un sentido— porque pueden revelar sus secretos. Aparte de todos estos simbolismos y situaciones de índole sexual hay un caso clave que está presente siempre, es el más notorio y de ahí se basan la mayoría de los argumentos de la serie. Son las situaciones de rechazo y discriminación sexual, extrapoladas, nuevamente de un contratiempo de la adolescencia: el descubrimiento homosexual.


El proceso de aceptación de ser un mutante es igualito al proceso de salir del clóset. Primero tienes miedo que nadie se entere y tratas de ocultarlo, aunque en realidad sabes que no hay nada malo en ti. Sabes que tus poderes, o tu homosexualidad no son un castigo; pero sí son una diferencia. Eso hace que se creen grupos, unos de amor y otros de odio. Los más claros son los de odio: tú me odias y yo te reciproco mi odio. El grupo de los mutantes malos quiere exterminar a los humanos; los gays radicales no quieren erradicar a los heterosexuales —muchos de ellos probablemente porque no pueden— pero sí los erradican totalmente de sus vidas. Esto hace que los grupos de mutantes sean cerradísimos entre sí —buenos y malos al parejo— y rechacen a los homo sapiens porque no les sirven ¿suena familiar?


Para no balconear a nadie explicaré los próximos dos ejemplos como si fueran propios. Hace poco fui a una fiesta gay con mi amiga Ororo (nuevamente para no balconear). Ella y yo éramos los únicos heterosexuales, la fiesta estaba por mudar de sitio y había que emborrachar a los comensales. El anfitrión contó a las personas y preparó sendos caballitos de vodka. Como eran caballitos para “todos” Ororo y yo hicimos los tradicionales comentarios de asco por el alcohol puro. Al anfitrión gay notando que literalmente se había olvidado a los “bugas” (a mi gusto un término un tanto despectivo) fue a buscar dos caballitos más ¿Es o no un acto de discriminación? Al parecer solo le importaba poner borrachos a “las comadres”.


Ahora volviendo al otro lado (literalmente). En las películas y en los cómics hay escenas donde los adolescentes salen del clóset mutante, y las reacciones de los padres son idénticas a las de los padres de los homosexuales. Cuando los mutantes o los homosexuales declaran serlo, las reacciones de los padres son muy variadas: hay quienes lo niegan por completo, hay quienes castigan a sus hijos y tratan de sacárselo a golpes —tristemente si hay quien trate de “enderezar” con violencia; en el caso del gen x también pasa pero ahí no son más que dibujos— y de plano hay en los dos universos papás quienes corren a sus hijos de la casa. Sabemos que la violencia engendra más violencia, y ahí aparecen más formas de identificarse: los gays, como los mutantes que son tratados con respeto crecen para respetar. Mientras que los que crecen con abusos, crecen para abusar. Con Wolverine y Sabretooth pasa igual. Wolverine se hace bueno, mientras que Sabretooth, quien fue torturado por su padre de niño, crece para convertirse a en un animal.


Tengo que hacer una pausa para aclarar algo. El término mutante tiene connotaciones negativas y he tratado de nunca comparar la palabra mutante con homosexual. Las comparaciones son en las situaciones que viven unos y otros. NUNCA ME REFERIRÉ A UN HOMOSEXUAL COMO MUTANTE. Somos todos humanos y velando por la neutralidad se puede decir que yo no soy ni mutante ni homosexual, o más bien sí tengo algo de mutante y algo de homosexual. Como todos nosotros tengo diferencias físicas y también como todos nosotros pasé por la etapa de definición sexual. El punto aquí es evitar estos grupos de odio y sobretodo las comparaciones ofensivas.


Ahora bien, para redondear, vale la pena hacer énfasis en que el cómic alcanzó tal popularidad porque explota aspectos de todos los humanos, el más notable el descubrimiento de su sexualidad/poderes en una minoría. Aún así hay momentos en los a que a todos nos gustaría ser mutante/homosexual y más importante aún: ser aceptado como tal. Está en nosotros si decidimos ser como Charles Xavier y pelear por lograr convivir o dejarnos llevar y formar nuestros grupos de odio/discriminación, de cualquier bando en el que estés. Diferencias entre humanos siempre va a haber y es mejor desfogarlas y enfocarlas al arte como lo hicieron los autores en vez de luchar por movimientos que segreguen más a nuestra sociedad tan, ya de por sí, plural.