domingo, 11 de octubre de 2009

Olor ácido

Ora sí, con café en mano, puedo ponerme a bloguear de las cosas absolutamente indispensables de la vida.

El viernes fui a una fiesta de estudiantes dizque internacionales. Yo no quiero sonar racista pero hay ciertas personas que apestan. No de que sean malas personas sino de que literalmente huelen mal. Pero realmente mal.

Esta era un fiesta organizada por una sociedad de alumnos, por tanto, no esperaba al jet set zuricano. Pero tampoco estaba esperando eso. Deja te lo describo. La civilización de acá prohibe el ruido a partir de las 10 de la noche; así que el local este estaba aislado a sacar ruido. Eso significa que estaba aislado a que entrataran también otras sustancias: aire por ejemplo. Hacía un calor del nabo, una humedad amazónica y gentío bailando al ritmo de un pésimo dilléi (DJ).

Poco a poco los aromas provocados por los humores masculinos fueron ascendiendo. Según un colega gringo la razón de los olores era por la tasa de varones (“Guy Ratio hypothesis”) en aquel lugar. Y tenía razón en ese momento el lugar parecía antro gay. Solo que los gays no apestan (creo) pero esto era una cosa desagradable. Esa hipótesis me parece acertada, hace un par de semanas no me dejaban entrar a un antro porque mis amigas se habían adelantado. Primero creí que era una hijez-de-la-chigada suiza, pero ahora entiendo que trataban de evitar precisamente esos olores agrios.

Solo me queda recalcar la razón de abandonar aquél lugar: a uno con sus modestos 173 cm de estatura, la nariz le alcanza a la altura del sope a los altos europeos.

Y reitero, no sé si sean los altos los apestosos, o los suizos, o los suizos franceses, o los gordos gringos, solo digo que los estándares de higiene son diferentes. Guácala, nomás de recordarlo se me pone la piel chinita. Pero a pesar de todo, fue una muy buena noche.

Epígrafe: ¿te acuerdas de Ren y Stimpy?

2 comentarios:

issie dijo...

yo estoy de acuerdo, pero no estoy segura que se reduzca solo al ratio masculino. A veces es increible ver mujeres que no te imaginarías lo mal que huelen.
No porque, porque me conta que al menos por estos rumbos si se bañan...pero su olor, no se, simplemente apestan. Me da miedo que sea la comida y oler a español :S
Nada peor que ir en el metro un día caluroso, ya que pese al aire acondicionado resulta necesario aguantarse la respiración.

Luisfer dijo...

Te creo, te creo. Y espero que eso de la comida sea totalmente falso. Yo creo que hay gente que sí se baña pero que nomás se echa agüita. Así que quién sabe. Ora habrá que ver como se pone en invierno donde la gente nomás no se baña, pero cuando entras a un lugar y casi casi se encueran uuuuughghgffhhfhf.