viernes, 25 de marzo de 2011

Yesterday's torn dusk

Rheinfelden (Switzerland) 25.03.2011

I am one of those who still believe that those lines on the sky not only look fantastic, but also that they are not part of any pharmaceuticals’ conspiracy to spread toxics (thus disease) and force us to buy medicine. Even though I feel indeed sick today (mysteriously one day after those lines were notoriously more abundant) I still believe those artificial clouds are due to copious amount of hydrocarbons burned to fuel jets, which as a by-product of combustion emit water vapour.


I am not saying that flying is good for the landscape. Let’s be aware that whilst flying is one of the most carbon intensive ways of traveling, those lines on the sky—to my taste—look fantastic. Let’s remember as well that even the best-intentioned actions have an environmental impact, as analogously the worst of actions may bring something beautiful out of them.


Like the beautiful sunsets when Santiago is polluted.


Santiago (Chile) 13.09.2006



lunes, 21 de marzo de 2011

La Migración al lado Mac de la fuerza.

Llevo ya una semana con mi computadora nueva. Me ha servido para llevarme una probada de lo que Mac significa, en comparación con Windows: en una esquina: la manzana; en la otra, las ventanas. Para saber la opinión de quien escribe es preciso primero saber qué tipo de usuario es este quien escribe.

Siempre he sido un devoto de Windows, hasta que empezaron con sus prácticas monopólicas al querer cobrar por todo. Por eso casi todo el software que usaba era opensource, con la grandísima excepción de Microsoft Office, que por temas de compatibilidad es a mejor opción. Y nunca he sido devoto del software pirata.

También siempre he sido devoto de Toshiba. Me encantaban los detalles que le ponían a sus máquinas, el montón de amenidades que tenían, desde bocinas profesionales (Harman/Kardon) hasta un control remoto para las presentaciones de powerpoint. Todo eso hasta la última que compré. Donde el cuerpo de mi Satellite era de un plástico que bien podría haber sido sacado de una caja de chocokrispis, no tenía ni siquiera un regulador de volumen (había que hacerlo desde el programa o desde Windows) y lo peor de todo: un ventilador que una vez encendido nunca se apagaba y bufaba cual niño regordete (puede ser Héctor, el de la caída) después de clase de deportes.

Esos detalles de la chafa Toshiba no justifican tirarla a la basura, entonces ¿por qué demonios optar por desperdiciar más recursos preciosos en otra herramienta? La respuesta es simple: porque puedo. No, en realidad no soy tan tirano—aunque claro, de no haber podido pues me quedo con mi Toshiba y me chingo—. He oído por ahí una de esas frases que le hacen a uno fruncir el fundillo: “no escatimes cuando compres un colchón porque ahí pasaras una tercera parte de tu vida” ¡Helas! ¡Es pegado a mi máquina donde paso más de una tercera parte de mi vida! Más vale que sea algo donde este agusto.

Y agusto estoy. (Como esto es un post, y ya llevo media página trataré de ser breve con lo que sigue) Pero para ser imparcial hay que contar los pros y contras. Vale mencionar que como los cambios siempre son buenos, la migración de sistema operativo (SO) no puede ser considerado como un contra, es solo otra alternativa. Lo que sí se puede comparar son las características de cada SO.

Mac 10xs2365 OS (o como diablos quiera que se llame) está hecho para retrasados mentales. Es definitivamente mucho más amigable con el usuario. Pero eso también limita a los que ya le saben poquito más. Las opciones están mucho más estandarizadas a lo que me imagino “la mayoría prefiere”. A veces, cuando vienes de Windows, organizar archivos puede ser frustrante.

Tiene un mousepad muy grande y hace todas las monerías de Apple que hace p.ej. el iPhone. Como usar un pellizco para hacer zoom o diferentes monerías dependiendo de cuantos dedos uses. Sin embargo, para un usuario que usa el mouse con la derecha y solo tiene—prácticamente—el dedo anular (el meñique no sirve de nada), todas las funciones multidactiles pueden irse a mucho a la ching.. tiendita de la esquina.

Por otro lado, todo en una Mac es bonito. Las teclas están iluminadas por debajo con una elegante luz blanca; la pantalla tiene una resolución excelente, y ¡vamos! El cuerpo en sí es de admirarse: tiene solo tres piezas de aluminio: piso, cuerpo y pantalla ¡y ya!

Ahora, he de admitir que extraño mucho la tecla “supr” ¡no se puede borrar para adelante! Siempre hay que ir con las flechas y luego borrar con backspace. Eso sí: tampoco existe el molestísimo “insert”.

Lo que me desespera de sobremanera es que Mac ejerce un riguroso control sobre las aplicaciones que descargas por medio de su AppStore. Que he de admitir que como no necesito—entre otros—un programa que haga la gracia de pedorrearse, no necesito para nada su mentada appStore. Pero sí me siento un poco vigilado por el ojo omnividente de Mordor Steve Jobs.

Aquí termino diciendo que usar Mac no es más que otro proceso de adaptación, a final de cuentas es ir o con melón o con sandía, estamos hablando de computadoras, nada del otro mundo. Ya me he adaptado en el pasado a cosas—por mucho—más difíciles.

jueves, 10 de marzo de 2011

¡Maldición! me estoy convirtiendo en adulto

Cuando camino por la calle, o cuando no estoy haciendo algo en específico irremediablemente mi imaginación vuela, y por lo general lejos. Por supuesto el santo de mayor devoción de mi preciada imaginación son—siempre han sido y siempre serán—los superhéroes (y notoriamente los X-Men).

Recuerdo que durante una aburridísima clase en el Anglo se rieron de mí un par de compañeras (de cuyos nombres no quiero o no puedo acordarme) porque con la pluma señalaba objetos que en mi cabeza se levantaban del piso y guiados por mi pluma y poder mental, obedecían mi voluntad. Sin percibir sus miradas, yo pasaba un rato en el que mi telequinesis hacía bailar mesabancos; mientras que ellas veían a un loquito apuntando cosas con el bolígrafo. Después, no aguantaron más e hicieron notar lo risible de mi cuasi-autismo. Cierto, me puse tan rojo como los jitomates, pero sirvió para recordar aquella media hora con la que movía objetos con la mente.

Esta es mi fantasía diurna más recurrente, que curiosamente coincide con uno de los héroes (heroína) más poderosos jamás inventados: Jean “El Fénix” Grey (a manera de paréntesis quiero hacer tributo a la única parte de la cultura del Narco que me gusta: sus cómicos apodos y la forma de nombrarlos). Pero no es la única de mis fantasías. A continuación cito los 4—después del Fénix—más recurrentes, por orden.

Si han seguido este blog—espero que no, qué hueva—no les sorprenderán los siguientes puestos. En el segundo peldaño viene Rémy “Gambit” LeBeau ¿cuántas veces no he soñado en saltar de pared a pared y demás acrobacias? A eso le sumas ser un ladrón excepcional, y lo rematas con hacer explotar cosas. Fascinante. Quizás me atraiga aún más por mi falta de turrubiates nula capacidad para menir y/o robar.

Ya lo he dicho varias veces Wolverine (o “Logan”) es el X-Man que más se divierte y ser casi indestructible es de mis ilusiones más grandes. Poder estar en la azotea de un edificio y atreverme a lanzarme sin miedo porque aunque me rompa sanaré. O recuerdo un sinfín de ocasiones en las que caminando por la calle “sueño” que expulso garras y con la mente veo como corto semáforos, coches y demás imaginariamente desventuradas cosas que se me atraviesen.

Bobby “Iceman” Drake & una versión parecida a Pyro, el que controla el fuego. Esta dualidad me parece importante, entre absorber todo el calor de algo para congelarlo o condensar la energía cercana para crear fuego o bolas de energía. El fuego es claramente más destructivo, pero también es muy inferior en poder. Es muy interesante como se alternan estos dos imaginarios por periodos más o menos iguales. Pero más interesante aún, es por qué nunca se presentan al mismo tiempo. Dejo ese tema abierto para un futuro auto-análisis.

En último lugar—de los 5 primeros lugares—viene Aquaman nadando. No por su inutilísimo poder de hablar con los seres marinos; suficiente tengo ya con un pez beta para tener una buena verborrea de altura (o de las profundidades para seguir a tono). Sino por su capacidad de sumergirse y perderse en la inmensidad de los océanos. De encontrarse—si así lo desea—alejado de cualquier mortal por algún momento. Y mejor aún: irse nadando.

Al final queda la pregunta ¿Por qué mi eterna necesidad de vivir en fantasía? ¿Será que ahora el mundo no se me presenta tan difícil y por eso requiero cada vez menos fantasía? ¿O que he encontrado mis propias características que me hacen especial, mis propios y muy reales superpoderes? ¿O simplemente porque las neuronas se apendejan destruyen con la edad? ¡No! La última opción queda descartada. Sin embargo los remanentes de esta mente infantil se transforman y moldean mis fantasías. Pero no cabe duda, siempre será necesario mantener algo del Reino de La Torre de Marfil con nosotros para lograr ponerle forma a nuestros anhelos más grandes; aunque signifique que en vez de cortar semáforos se habrá de hacer explotar nuestras más sólidas murallas.

jueves, 10 de febrero de 2011

¿A qué me dedico?

Hace tiempo mi amigo felino posteó a qué se está dedicando. Eso hizo que me entrara la espinita y decidiera ponerme a aclarar a qué demonios me dedico. A pesar de mis comentarios twitteros o feisbuqueros sí hago algo en mi trabajo aparte de beber cerveza—he de admitir que un par de chelas semanales en horario de oficina no hacen daño—.

Seguro recordarás tus años mozos cuando durante la carrera tener el mejor el albur del momento te hacía popular por un rato (hago un paréntesis: si tú estimado lector, lectora, tuviste la desventura de no haber estudiado alguna ingeniería, seguro recordarás a tus amigos ingenieros. O si eres bella recordarás haber pasado enfrente del edificio D del ITESO para saber a qué personas me refiero. En fin… cierro el paréntesis). En alguna ocasión, cuando a una desventurada y muy atractiva joven mujer paseaba por nuestro edificio, a alguno de mis pintorescos compañeros –no recuerdo si era el Tuercas o el Greasemonkey o el Archu o quien haya sido— se le ocurrió recitarle a todo pulmón un albur particularmente jocoso, iba más o menos así:

“Bendita sea la tuerca del rin de la llanta del camión que trajo el cemento para hacer la losa en la que estás parada: ¡Monumeeeeeeento!”

A grandes rasgos esa es la lógica detrás del Análisis de ciclo de vida. Es un concepto muy simple: saber qué tanto se contaminó para que aquella fémina nos deleitase enfrente del edificio D.

Para eso primero hay que definir una unidad funcional, que puede ser un producto o un servicio. En este pintoresco ejemplo definámosla como una vista agradable. De esta forma hay que saber cuánta losa se necesita para que en ella pose aquél monumento. Y continúa de la misma manera en esta cadena: cuánto cemento se usó en la losa, cuantos kilómetros viajó el cemento en el camión, si el rin es cromado o no y cuanto pesa y de qué está hecha la tuerca. Así analizamos ya el sistema desde arriba hacia abajo (Top-down analysis)

Ya sabiendo cómo se mueve el sistema, ahora hay que calcular de abajo hacia arriba (Bottom-up approach). Siguiendo esta lógica, hay que estimar cuánto de la tuerca —respecto a vida útil, desgaste, etc.— le corresponde al rin. Y cuánto del rin al camión. Y cuanto del camión se le puede atribuir al kilo de cemento. Y cuanto de la vida útil de la losa se le puede atribuir a la muchacha. Como ves, puede depender de muchísimas cosas. Por ejemplo el desgaste que le imprime una mujer de unos 60 kilos durante unos minutos a una losa de cemento que estará ahí por 50 años es mínimo; pero qué pasa si esa mujer hace que se congregue una multitud que a su vez desgastarán el suelo que están pisando. Por eso mismo hay que establecer una serie de asunciones. Que por lo general se basan en adivinaciones educadas acerca de los patrones típicos de uso.

Pero aún no termina ¿Hasta dónde se acaba el sistema? El camión consume diesel. El diesel hay que destilarlo y antes hay que transportarlo desde su lugar de extracción, y antes hay que extraerlo, y antes de extraerlo hay que perforar, y antes de perforar hacer estudios de dónde hay petróleo, y los que hacen el estudio comen y se transportan en un camión que se mueve a base de diesel, que hay que destilar, transportar y explotar… ¿aclaré mi punto? Así para cada uno de los procesos unitarios (tuerca, rin, llanta, losa, mujer). El caso es que llega un punto en el que hay que delimitar nuestro estudio: establecer las fronteras de sistema.

A esto hay que sumarle que hay un montón de impactos (explicaré más adelante dónde entra la estimación de impactos o Impacts Assessment) que no pueden compararse entre sí. Por ejemplo, la contaminación sonora de los chiflidos debe cuantificarse en decibeles, mientras que la baba de los observadores se considera como residuos biológico-infecciosos. Luego viene calentura (la temperatura no es lo único que se eleva) que produce contaminación térmica ¿Cómo hacerle para comparar ruido, patógenos y temperatura? En fin, es como comparar peras con manzanas, o melones con bomboncitos; por supuesto hoy en día ya hay herramientas para compararlos y sumarlos todos pero los omitiré debido al alcance limitado de este post.

Habiendo establecido las fronteras, hecho un montón de estimaciones educadas para poder asumir parámetros, hicimos ya el análisis de inventario. Al mismo tiempo (en realidad es un proceso iterativo pero poco importa) se definen metas y alcance del proyecto y hasta estimamos los impactos; de los cuales me parece que algo ya se ha hablado (aquello de la contaminación térmica). Estos tres últimos –inventario, metas e impactos— se someten a interpretación ¡¡¡y… Ta-ta!!! Tenemos listo el Análisis de ciclo de vida para una vista agradable.

Espero con esto haberte ya ofrecido un trago de a qué me dedico. En mi actual experiencia, desafortunadamente, la unidad funcional no es “tener una vista agradable” sino una botella de cerveza (digo tampoco me quejo). Y en el caso de los impactos yo me enfoco solo a uno: cambio climático. Júntalos y obtienes el nombre de mi proyecto Huella de carbono de una cerveza.

miércoles, 26 de enero de 2011

Faltó la lista de libros

Demonios en uno de los posts anteriores prometí fastidiarte con más listas. Desafortunadamente se me fue el año y no lo logré. Sin embargo, ahora que creías que te habías librado de las molestas recopilaciones, yo te traigo una más. Esta es la lista de libros del 2010. No los buenos ni recomendaciones sino los que leí. Parecerán muchos y parecerá también que presumo, que me jacto de ser lector. Todo lo contrario lo hago para probar un punto: los lectores somos unos perdedores. Antes de que me atiborres de razones y "de por qué no"s donde van los comentarios deja me explico.

Hace unos años un profesor—uno de los más ávidos lectores que conozco—nos dijo que leer es para perdedores. Como era de esperarse, toda la clase—una bola de tetos que íbamos a "taller de escritura" por gusto—incluso los que nomás iban por los créditos, inmediatamente brincamos ante tal insulto. Pero lo fuimos reflexionando, o más bien, el profe nos fue azotando con la realidad de por qué es que leemos. Ahora te pregunto ¿por qué lees? La verdad si tuvieras algo mejor que hacer, no estarías leyendo. Los deportistas no leen porque tienen músculos de verdad qué entrenar. Los populares de la escuela no leían porque tenían amigos—o novias—con los cuales entretenerse. Mientras tanto, los que no teníamos nada qué hacer, nos enfrascamos en la lectura. Perdedores.

Tampoco me malinterpretes, nunca me han faltado amigos, tengo una buena cantidad de talentos, y ciertamente hasta guapo me considero. Aun así la verdadera razón por la que leo, no es por gusto. Sino porque es la mejor manera de matar mi tiempo, en específico las 3 horas diarias dedicadas al transporte. Ahora bien, cabe remarcar que los libros me han traído hasta donde estoy, me han convertido en lo que soy, y estoy realmente orgulloso de ellos y de mí. A pesar de haberme convertido en un perdedor, no dejo de considerar a los libros mis fieles amigos. "Pruébalos son divertidos" como dijo Peter Bishop, mi rolemodel momento.

Título

Autor

1

The Road

Cormac McArthy

2

The Bourne Supremacy

Robert Ludlum

3

The Bourne Ultimatum

Robert Ludlum

4

Next

Michael Crichton

5

Muerto hasta el amanecer

Charlaine Harris

6

Living Dead in Dallas

Charlaine Harris

7

Club Dead

Charlaine Harris

8

Dead as a Doornail

Charlaine Harris

9

Dead to the World

Charlaine Harris

10

Mistborn

Brandon Sanderson

11

The Well of Ascension

Brandon Sanderson

12

The Hero of Ages

Brandon Sanderson

13

La sombra del viento

Carlos Ruiz Safón

14

Eclipse

Stephanie Meyer

15

New Dawn

Stephanie Meyer

16

Nocturna

Guillermo del Toro/Chuck Hogan

17

The Fall

Guillermo del Toro/Chuck Hogan

18

La máquina del tiempo

H.G. Wells


Como pensamientos finales: tengo que bajarle a los libros de vampiros, no solo se vuelven repetitivos sino quizás sea por esa sobreexposición que The Fall me dejó con tan mal sabor de boca. Bueno eso y que el libro es malísimo, después de que del Toro nos presenta sus monstruos en Nocturna (The Strain), el resto de la "novela" es basura, y además basura con una pésima traducción; eso sí mucho folklor paisa en el gabacho. Los de Charlaine Harris, lo mismo, repetitivos pero al menos con mucho sentido del humor; tienen que ser leídos en inglés para apreciar el saborcito cajún. Bueno y las basuras de Crepúsculo ni siquiera son de vampiros, es más ni siquiera son libros, debería borrarlos y quemar el tiraje completo. Ludlum supo hacer libros para mantenernos entretenidos junto con Jason "El Camaleón" Bourne. The road es buenísmo, es la historia de un purísimo amor—y no tiene una pizca de romance— además es el amor entre dos hombres, tranquilo muchacho entre un papá y su hijo. De Mistborn ya he hablado. La sombra del viento también genial y con los clásicos no hay pierde ¡eres grande Herbert George Wells!

Epílogo

Hay que mencionar, que este es mi primer post directamente desde Word. A ver cómo me va.

viernes, 21 de enero de 2011

El número 1 de los maleantes

Me llegó esta imagen (¡gracias George!) queda clarísimo quién es el líder del equipo. Este es otro golpe en contra de mis opiniones referentes al voto nulo.

















Les recomiendo además la divertida opinión de Laura Martínez en su Mi blog es tu blog

jueves, 20 de enero de 2011

Hartsville-Jackson Atlanta International Airport

Here I am, again in Atlanta airport. As it is becoming a tradition—a personal and nearly a family thing too, if I might add—I finished my well nourishing MSG-free meal at Panda Express (that’s right bro, you can stop being jealous now) and I have plenty of time; so much as to be wasting it by blogging internet-free. Normally my stop time in the USA will have been barely enough, but something weird happened today.

What the hell happened with the never-ending queues at the passport control? What happened to the aggressive personal? What happened to the exhaustive-to-the-point-of-exaggeration scans?

As I unloaded from the plane I was received with a 3 minutes lane at the immigration desk , to my surprise the officer was in a mood as bright as the Mexican sun. Then my pack was directly forwarded to Switzerland so there was no need to stop in the toll zone either. But it continues; the x-ray scan was empty, my belongings went straight ahead with ease. And to top it all as my international flight was not listed in the nearly infinite departure’s list on this airport, the information clerk, a very cute black girl, welcomed me with a smile and even a “Good Morning!.”

I don’t know what changed in one and half year but I gotta say: Way to go Hartsfield-Jackson Atlanta International Airport. And—to be fair—way to go America!

PS. As I listed on my first visit this airport has not lost the attractiveness of its people. This enthusiastic review may be boosted by my personal good humour and in turn this good humour can be attributed to the prospect of a direct flight and that I slept 95% of the last flight (probably fuelled by last night’s scarce 5 hours rest)

martes, 21 de diciembre de 2010

Ambling Alp, Yeasayer

This fragment of Ambling Alp by Yeasayer bears an astonishing resemblance with something I wrote a couple months ago. Magnificent song. Here the inspiring fragment and under it the song on youtube (no video just THE song).


Now, the world can be an unfair place at times

But your lows will have their complement of highs

And if anyone should cheat you, take advantage of, or beat you

Raise tour head and wear your wounds with pride


By the way. Ambling Alp—as Wikipedia told me—was a boxer. By the way 2, the album Odd blood by Yeasayer is definetly one of 2010’s finest.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

(2010) Soundtrack

En estas fechas nos da por hacer las cosas más raras: ser mucho más indulgentes con nosotros mismos, atiborrarnos de sodio, azúcar y grasas saturadas —o más absurdo aún:— hacer recuentos de cosas que ya pasaron y que no tienen importancia. Como todavía soy parte de ese “nos” he aquí una de esas inutilidades, nimodo, es culpa de las fechas, esperen listas.

Esta es la música más destacada de mi dos mil diez. Muchos son discos de este año, muchos otros del año pasado y algunos otros comebacks que lograron colarse a la lista del iTunes de Las más reproducidas.

Contra (2010), Vampire Weekend

Sin duda este debe estar hasta arriba de la lista. Por sus tambores sexis, la peligrosamente versátil voz de Ezra Koenig y la habilidad de rimar horchata con balaclava y con Aranciata (y yo juro que escucho un Yucatán por ahí). De principio a fin perdura ese sentimiento playero y de vacación aunque hablen de Manhattan y de hijos de diplomáticos. Bien merecido el puesto número 1.

WHB (2010), We Have Band

La recomendación vino de dos corrientes completamente separadas. Eso me dio una pista. Este disco debut lleno de soniditos y excéntricos personajes vale la pena infinitamente, tanto en vivo como en audífonos.

Made in the Dark (2008) & One Life Stand (2010), Hot Chip

Creyendo que Made in the Dark era “el nuevo” de Hot Chip lo descubrí un par de años tarde. Ya se me hacía raro que lo nuevo fuera Ready for the Floor, en fin… y enhorabuena porque apenas en el delicioso aftertaste de Made in the Dark viene One Life Stand a proveer nuevamente de suculentos soniditos. Especial mención y sentimentalismo a la canción Brothers.

Stadtaffe (2008), Peter Fox.

El ex-rapero alemán nos deleita con su Mono de Ciudad con una colección le letras tan burlescas como creativas. La primera vez que lo oí, no entendí ni el título, no importa con la pura música vale la pena (Gracias Abraham & Lola).

She Wants Revenge (2006), She Wants Revenge

El más notable de los comebacks de este año. Realmente traté de hacer que el más reciente disco —This is Forever (2007)— me gustara pero no, no lo logró. Esperemos que saquen algo nuevo y que regresen a sus orígenes. La inusual ronca voz de Justin Warfield les da muchísima personalidad al dúo gringo, quizás lo único rescatable del segundo álbum.

The Resistance (2009), Muse.

No tengo palabras para galardonar a este disco, y como es del año pasado mejor ni lo intento. A ver si así los convenzo a sacar nuevo disco ¡por favor, Muse! Sin duda, esta es una pieza clave en mi soundtrack y tiene una especial estima en este año (Gracias Xavi, Juan).

The Arcade Fire (2010), The Suburbs

Buzz —como muchas de las aplicaciones de las que Google saca su copia— se ha destacado por su inutilidad. Excepto en este único caso que con una productiva interacción para sugerir música, gracias a mi amigo felino, cayó esta compilación en mis manos. Creo que el adjetivo que puedo darle a este disco es: Armónico. (Gracias Laion)

Odd Blood (2010), Yeasayers

Aparecido de la nada gracias a una de estas listas, parece que se irá ganando canción a canción peldaños en la lista de las más reproducidas. Otro album lleno de soniditos inesperados. Refrescante colección de 10 pistas.

Broken Bells (2009), Broken Bells

Otro disco debut. Bienvenidos al mundo Broken Bells y gracias por vuestro indie tranquilo pero intenso (también gracias a tí mi buen Laion).

The Back Room (2005), An End Has a Start (2007) & In This Light and on This Evening (2009); Editors.

El cambio tan lento que tienen en su estilo hacen que estos tres discos puedan ser escuchados de cabo a rabo. Hasta el momento ha funcionado bien, en gran parte gracias a la cautivadora voz de Tom Smith. Si quieren seguir en estas listas deberán de una vez por todas innovarle un poquito.

You Could Have It So Much Better (2005) & Tonight/Blood (2009), Franz Ferdinand.

El primero no es un comeback porque se me había pasado por alto. Lo descubrí muy tarde, pero justo a tiempo para checar la continuación. Aplauso a Franz Ferdinand, ellos son de los que saben hacer evolucionar su música.

Battle for the Sun (2009), Placebo.

Este disco marca el inicio de mi emigración. Es del 2009 y perdurará más allá del 2010. Y me queda la duda ¿dónde quedó Depeche Mode? Por alguna razón no está en este conteo, ojalá no se duerman en sus laureles.

Ya para cerrar, otra especial mención a Juan, que mucha de esta música lleva su influencia (como muchas cosas últimamente) gracias por regresar broer.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Mistborn Mormon

After some 1700 pages I’ve finished Reading one of my up-to-now favourites: the Mistborn Trilogy. This post contains two parts: one about my comments about the books and a second that has—to me—much more importance.

These three books fit, as expected, in the fantasy genre; but what’s not so usual in my readings: these are high fantasy. Meaning that the story does not take place in this world, instead the author creates his own world (with all its implications). The Lord of the Rings is also of this genre. If you enjoy this type of literature, then most certainly you will enjoy—as I did—these books.

Brandon Sanderson’s storytelling makes his pages turn by themselves on your hands. He richly describes new powers, rules, traditions and—most of the time—ingeniously combines them with our earthy reality. If you enjoy reading in English, and fancy a good super-hero slash epic novel, then go to your nearest Amazon and order them. You will end up with a good after taste save for a —very important to me—detail. He is a fervent Mormon.

The last sentence was not at all meant to disturb people (well if catching your eye counts as “disturbing” then it was meant to disturb). I tend to be respectful with each person’s beliefs, but the Latter Day Saint’s teachings tainted a really original and well developed story.

With this previous sentence I’d like to inaugurate the second part of the post, the Mormon part. In my life I’ve only taken the opportunity to study (not thoroughly, I have to admit) only two religions: Catholicism and the Church of the Latter Day Saints. I disagree in some aspects with both. But I disagree more with the latter.

My main against argument is not the (almost banished) multiple-wives thing, in fact if it worked both ways (women also being allowed to have more than one husband) I could find it natural—not women-degrading, as I currently do. The greatest contradictions I find are that they forbid extramarital sex and the consumption of some substances.

I find it absurd that you must be married in order to preach love. Having sex is as natural as eating and I cannot find any logical reason to ban it, or more accurately said: I cannot find any reason to believe in it. To my eyes is a mere mean of population and disease control imposed by rulers to the lesser minds devotes. If you decide that chastity is your path to achieve something (e.g. spirituality, respect) then I do not have anything against it because it’s your own decision, but if you just blindly and without questioning believe in it, then I’ll urge to use your brain.

The next—and most important—disagreeing is about alcohol and other substances consumption. What I cannot figure out is why is ethanol banned? I find it as absurd as to ban salt. What makes ethanol different to sodium chloride? Is it because ethanol may change your behaviour? Then they should prohibit PMS as well. Is it because it damages your body, and your body is the temple of Christ? Then they should forbid alcohol abuse (not its use). Because one beer (or glass of wine, or tequila, or you-name-it) per day does not pollute your body. If this is—indeed—the reason and they forbid alcohol to prevent abuse and the ultimate destruction of the temple of Christ, then they should forbid every McDonald’s restaurant. Oh and I remember eating a cholesterol-full super-sized combo in the vey Salt Lake City’s downtown. I think a ban of McDonalds would contain more Words of Wisdom than forbidding green tea.

How on earth is this related to Mistborn?

Sazed—one of the main characters—“kindly” refuses a drink in Sanderson’s fictitious city Urteau. He does not say “no, thanks” rather he says he is not fond on intoxicants. Not stimulants, not inebriants: intoxicants. I don’t get it. Right, alcohol changes the way we perceive things, but that’s exactly what burning tin (read the book) does, yet he is not at all opposed to burning tin.

Of course one must be careful in the amount of consumption. It is well known that in moderated doses—Sazed refused one glass of wine—alcohol can boost creativity, enhance body heat, and lubricate social relationships. Nevertheless as the story develops, when one of the characters abuses—no surprises there—tin’s use, Sanderson describes the clinical manifestation of alcoholism. Furthermore, to better show Sanderson’s drastic view, somewhere on the book Sazed says that a Metal Savant (something like metal alcoholic) cannot be considered human anymore. I interpreted that as Sazed saying that addicts do not retain their human attributes. Well Sazed, I couldn’t be more disappointed on you, you being the […] and all… oh, never mind. Shame on you!

As a parenthesis: here are a couple of details that I didn’t like nor dislike, but that further link Mistborn to Mormons. 1) The only couple that could have had sex during the 17 hundred pages, didn’t until they were properly married. I believe that was because they would never do it being a sin and all, fortunately when finally got married… well there are a couple of signs that tell me that at least they could consummate their love, but of course, they never fornicated. 2) As I remember John Smith was given the early version of the Book of Mormon engraved on gold plates; well, in this trilogy the only way to keep the scriptures intact is precisely to engrave them in metal. Nice method; not very original, though.

In a 180° turn I’ll continue on some highlights of Sazed view (my ever-tending-to-equilibrium personality, does not let me only criticise). Sazed is a very cultivated man, specialized on the study of religions. Near the end he discovers that there’s not a single religion without contradictions. I find this a very mature opinion, especially on a Latter-day Saint (Sanderson stated on his blog that he believes that to be also true for the religions on this planet) and says that apparently, in order to believe one must first want to believe. If you indeed want to believe you will be in much more harmony with your own religion, and the inconsistencies will go to less important term. Way to go Sanderson/Sazed!

Exactly that’s my position now. I don’t want to believe what my church imposes. But that does not mean that I don’t believe in something. True, the images of those superior beings will have the shape painted by Catholicism but not for that reason must I find its Church and rules convenient. Again, I urge you to use your brain. To analyse what your church asks from you. If it—whatever its name—tells you to be a better person, to nourish your spirituality, or simply makes you feel good, then go for it. But if it taboos certain organic compounds for no apparent reason at all, then do not be surprised if other interpretations (religions) urge its devotes to do other horrible things.

Epilogue

All of this led me to realize that I don’t want to be religion-free and drove me to change the Facebook religion slot form “blank” to “Latter-Day Pastafarian Saint”.