
martes, 31 de mayo de 2011
Peter V. Brett

jueves, 28 de abril de 2011
Luis "Halfgrip" López

Dear Peter,
My hand is like Rojer’s! Normally I don’t disturb my favorite authors with e-mails but I thought the similarity was too much of a coincidence to let it pass and maybe you’d be interested. I attach a couple of pictures of my right hand—missing its index and middle fingers—wondering if maybe that’s how you imagined Rojer’s (darn, I even have a scar on the same spot where Rojer’s fingers weredevoured!)
I do not play a fiddle but I do sometimes have that same felling that some instruments (e.g. scissors) become an extension of my arm, otherwise hindered if my hand was complete. The only difference is that I do not consider it a “crippled” hand.
If you are by now wondering, this lack of fingers was not due to some corelin attack ;-) or accident of any sort, it was a birth condition called Oligodactyly. If you look closely on the picture with my face, I’m covering my mouth with my left, where I’m missing my middle finger. Those scars were product of a surgery from when I was a baby supposedly to make the grip stronger but or course, I don’t remember any of this.
Going on with the coincidences, I have a trip planned to Paris on the exact same dates of Les Imaginales, I didn’t know it existed but I might find some time to drop by and who knows, maybe I’ll even bump into a copy of “L’Or de Brayan”.
Yours sincerely,
Luis “Halfgrip” López
lunes, 4 de abril de 2011
Ciudadanos pintan ciclovía

viernes, 25 de marzo de 2011
Yesterday's torn dusk
I am one of those who still believe that those lines on the sky not only look fantastic, but also that they are not part of any pharmaceuticals’ conspiracy to spread toxics (thus disease) and force us to buy medicine. Even though I feel indeed sick today (mysteriously one day after those lines were notoriously more abundant) I still believe those artificial clouds are due to copious amount of hydrocarbons burned to fuel jets, which as a by-product of combustion emit water vapour.
I am not saying that flying is good for the landscape. Let’s be aware that whilst flying is one of the most carbon intensive ways of traveling, those lines on the sky—to my taste—look fantastic. Let’s remember as well that even the best-intentioned actions have an environmental impact, as analogously the worst of actions may bring something beautiful out of them.
Like the beautiful sunsets when Santiago is polluted.
Santiago (Chile) 13.09.2006

lunes, 21 de marzo de 2011
La Migración al lado Mac de la fuerza.

Llevo ya una semana con mi computadora nueva. Me ha servido para llevarme una probada de lo que Mac significa, en comparación con Windows: en una esquina: la manzana; en la otra, las ventanas. Para saber la opinión de quien escribe es preciso primero saber qué tipo de usuario es este quien escribe.
Siempre he sido un devoto de Windows, hasta que empezaron con sus prácticas monopólicas al querer cobrar por todo. Por eso casi todo el software que usaba era opensource, con la grandísima excepción de Microsoft Office, que por temas de compatibilidad es a mejor opción. Y nunca he sido devoto del software pirata.
También siempre he sido devoto de Toshiba. Me encantaban los detalles que le ponían a sus máquinas, el montón de amenidades que tenían, desde bocinas profesionales (Harman/Kardon) hasta un control remoto para las presentaciones de powerpoint. Todo eso hasta la última que compré. Donde el cuerpo de mi Satellite era de un plástico que bien podría haber sido sacado de una caja de chocokrispis, no tenía ni siquiera un regulador de volumen (había que hacerlo desde el programa o desde Windows) y lo peor de todo: un ventilador que una vez encendido nunca se apagaba y bufaba cual niño regordete (puede ser Héctor, el de la caída) después de clase de deportes.
Esos detalles de la chafa Toshiba no justifican tirarla a la basura, entonces ¿por qué demonios optar por desperdiciar más recursos preciosos en otra herramienta? La respuesta es simple: porque puedo. No, en realidad no soy tan tirano—aunque claro, de no haber podido pues me quedo con mi Toshiba y me chingo—. He oído por ahí una de esas frases que le hacen a uno fruncir el fundillo: “no escatimes cuando compres un colchón porque ahí pasaras una tercera parte de tu vida” ¡Helas! ¡Es pegado a mi máquina donde paso más de una tercera parte de mi vida! Más vale que sea algo donde este agusto.
Y agusto estoy. (Como esto es un post, y ya llevo media página trataré de ser breve con lo que sigue) Pero para ser imparcial hay que contar los pros y contras. Vale mencionar que como los cambios siempre son buenos, la migración de sistema operativo (SO) no puede ser considerado como un contra, es solo otra alternativa. Lo que sí se puede comparar son las características de cada SO.
Mac 10xs2365 OS (o como diablos quiera que se llame) está hecho para retrasados mentales. Es definitivamente mucho más amigable con el usuario. Pero eso también limita a los que ya le saben poquito más. Las opciones están mucho más estandarizadas a lo que me imagino “la mayoría prefiere”. A veces, cuando vienes de Windows, organizar archivos puede ser frustrante.
Tiene un mousepad muy grande y hace todas las monerías de Apple que hace p.ej. el iPhone. Como usar un pellizco para hacer zoom o diferentes monerías dependiendo de cuantos dedos uses. Sin embargo, para un usuario que usa el mouse con la derecha y solo tiene—prácticamente—el dedo anular (el meñique no sirve de nada), todas las funciones multidactiles pueden irse a mucho a la ching.. tiendita de la esquina.
Por otro lado, todo en una Mac es bonito. Las teclas están iluminadas por debajo con una elegante luz blanca; la pantalla tiene una resolución excelente, y ¡vamos! El cuerpo en sí es de admirarse: tiene solo tres piezas de aluminio: piso, cuerpo y pantalla ¡y ya!
Ahora, he de admitir que extraño mucho la tecla “supr” ¡no se puede borrar para adelante! Siempre hay que ir con las flechas y luego borrar con backspace. Eso sí: tampoco existe el molestísimo “insert”.
Lo que me desespera de sobremanera es que Mac ejerce un riguroso control sobre las aplicaciones que descargas por medio de su AppStore. Que he de admitir que como no necesito—entre otros—un programa que haga la gracia de pedorrearse, no necesito para nada su mentada appStore. Pero sí me siento un poco vigilado por el ojo omnividente de Mordor Steve Jobs.
Aquí termino diciendo que usar Mac no es más que otro proceso de adaptación, a final de cuentas es ir o con melón o con sandía, estamos hablando de computadoras, nada del otro mundo. Ya me he adaptado en el pasado a cosas—por mucho—más difíciles.
jueves, 10 de marzo de 2011
¡Maldición! me estoy convirtiendo en adulto

Cuando camino por la calle, o cuando no estoy haciendo algo en específico irremediablemente mi imaginación vuela, y por lo general lejos. Por supuesto el santo de mayor devoción de mi preciada imaginación son—siempre han sido y siempre serán—los superhéroes (y notoriamente los X-Men).
Recuerdo que durante una aburridísima clase en el Anglo se rieron de mí un par de compañeras (de cuyos nombres no quiero o no puedo acordarme) porque con la pluma señalaba objetos que en mi cabeza se levantaban del piso y guiados por mi pluma y poder mental, obedecían mi voluntad. Sin percibir sus miradas, yo pasaba un rato en el que mi telequinesis hacía bailar mesabancos; mientras que ellas veían a un loquito apuntando cosas con el bolígrafo. Después, no aguantaron más e hicieron notar lo risible de mi cuasi-autismo. Cierto, me puse tan rojo como los jitomates, pero sirvió para recordar aquella media hora con la que movía objetos con la mente.
Esta es mi fantasía diurna más recurrente, que curiosamente coincide con uno de los héroes (heroína) más poderosos jamás inventados: Jean “El Fénix” Grey (a manera de paréntesis quiero hacer tributo a la única parte de la cultura del Narco que me gusta: sus cómicos apodos y la forma de nombrarlos). Pero no es la única de mis fantasías. A continuación cito los 4—después del Fénix—más recurrentes, por orden.
Si han seguido este blog—espero que no, qué hueva—no les sorprenderán los siguientes puestos. En el segundo peldaño viene Rémy “Gambit” LeBeau ¿cuántas veces no he soñado en saltar de pared a pared y demás acrobacias? A eso le sumas ser un ladrón excepcional, y lo rematas con hacer explotar cosas. Fascinante. Quizás me atraiga aún más por mi falta de turrubiates nula capacidad para menir y/o robar.
Ya lo he dicho varias veces Wolverine (o “Logan”) es el X-Man que más se divierte y ser casi indestructible es de mis ilusiones más grandes. Poder estar en la azotea de un edificio y atreverme a lanzarme sin miedo porque aunque me rompa sanaré. O recuerdo un sinfín de ocasiones en las que caminando por la calle “sueño” que expulso garras y con la mente veo como corto semáforos, coches y demás imaginariamente desventuradas cosas que se me atraviesen.
Bobby “Iceman” Drake & una versión parecida a Pyro, el que controla el fuego. Esta dualidad me parece importante, entre absorber todo el calor de algo para congelarlo o condensar la energía cercana para crear fuego o bolas de energía. El fuego es claramente más destructivo, pero también es muy inferior en poder. Es muy interesante como se alternan estos dos imaginarios por periodos más o menos iguales. Pero más interesante aún, es por qué nunca se presentan al mismo tiempo. Dejo ese tema abierto para un futuro auto-análisis.
En último lugar—de los 5 primeros lugares—viene Aquaman nadando. No por su inutilísimo poder de hablar con los seres marinos; suficiente tengo ya con un pez beta para tener una buena verborrea de altura (o de las profundidades para seguir a tono). Sino por su capacidad de sumergirse y perderse en la inmensidad de los océanos. De encontrarse—si así lo desea—alejado de cualquier mortal por algún momento. Y mejor aún: irse nadando.
Al final queda la pregunta ¿Por qué mi eterna necesidad de vivir en fantasía? ¿Será que ahora el mundo no se me presenta tan difícil y por eso requiero cada vez menos fantasía? ¿O que he encontrado mis propias características que me hacen especial, mis propios y muy reales superpoderes? ¿O simplemente porque las neuronas se apendejan destruyen con la edad? ¡No! La última opción queda descartada. Sin embargo los remanentes de esta mente infantil se transforman y moldean mis fantasías. Pero no cabe duda, siempre será necesario mantener algo del Reino de La Torre de Marfil con nosotros para lograr ponerle forma a nuestros anhelos más grandes; aunque signifique que en vez de cortar semáforos se habrá de hacer explotar nuestras más sólidas murallas.
jueves, 10 de febrero de 2011
¿A qué me dedico?

Hace tiempo mi amigo felino posteó a qué se está dedicando. Eso hizo que me entrara la espinita y decidiera ponerme a aclarar a qué demonios me dedico. A pesar de mis comentarios twitteros o feisbuqueros sí hago algo en mi trabajo aparte de beber cerveza—he de admitir que un par de chelas semanales en horario de oficina no hacen daño—.
Seguro recordarás tus años mozos cuando durante la carrera tener el mejor el albur del momento te hacía popular por un rato (hago un paréntesis: si tú estimado lector, lectora, tuviste la desventura de no haber estudiado alguna ingeniería, seguro recordarás a tus amigos ingenieros. O si eres bella recordarás haber pasado enfrente del edificio D del ITESO para saber a qué personas me refiero. En fin… cierro el paréntesis). En alguna ocasión, cuando a una desventurada y muy atractiva joven mujer paseaba por nuestro edificio, a alguno de mis pintorescos compañeros –no recuerdo si era el Tuercas o el Greasemonkey o el Archu o quien haya sido— se le ocurrió recitarle a todo pulmón un albur particularmente jocoso, iba más o menos así:
“Bendita sea la tuerca del rin de la llanta del camión que trajo el cemento para hacer la losa en la que estás parada: ¡Monumeeeeeeento!”
A grandes rasgos esa es la lógica detrás del Análisis de ciclo de vida. Es un concepto muy simple: saber qué tanto se contaminó para que aquella fémina nos deleitase enfrente del edificio D.
Para eso primero hay que definir una unidad funcional, que puede ser un producto o un servicio. En este pintoresco ejemplo definámosla como una vista agradable. De esta forma hay que saber cuánta losa se necesita para que en ella pose aquél monumento. Y continúa de la misma manera en esta cadena: cuánto cemento se usó en la losa, cuantos kilómetros viajó el cemento en el camión, si el rin es cromado o no y cuanto pesa y de qué está hecha la tuerca. Así analizamos ya el sistema desde arriba hacia abajo (Top-down analysis)
Ya sabiendo cómo se mueve el sistema, ahora hay que calcular de abajo hacia arriba (Bottom-up approach). Siguiendo esta lógica, hay que estimar cuánto de la tuerca —respecto a vida útil, desgaste, etc.— le corresponde al rin. Y cuánto del rin al camión. Y cuanto del camión se le puede atribuir al kilo de cemento. Y cuanto de la vida útil de la losa se le puede atribuir a la muchacha. Como ves, puede depender de muchísimas cosas. Por ejemplo el desgaste que le imprime una mujer de unos 60 kilos durante unos minutos a una losa de cemento que estará ahí por 50 años es mínimo; pero qué pasa si esa mujer hace que se congregue una multitud que a su vez desgastarán el suelo que están pisando. Por eso mismo hay que establecer una serie de asunciones. Que por lo general se basan en adivinaciones educadas acerca de los patrones típicos de uso.
Pero aún no termina ¿Hasta dónde se acaba el sistema? El camión consume diesel. El diesel hay que destilarlo y antes hay que transportarlo desde su lugar de extracción, y antes hay que extraerlo, y antes de extraerlo hay que perforar, y antes de perforar hacer estudios de dónde hay petróleo, y los que hacen el estudio comen y se transportan en un camión que se mueve a base de diesel, que hay que destilar, transportar y explotar… ¿aclaré mi punto? Así para cada uno de los procesos unitarios (tuerca, rin, llanta, losa, mujer). El caso es que llega un punto en el que hay que delimitar nuestro estudio: establecer las fronteras de sistema.
A esto hay que sumarle que hay un montón de impactos (explicaré más adelante dónde entra la estimación de impactos o Impacts Assessment) que no pueden compararse entre sí. Por ejemplo, la contaminación sonora de los chiflidos debe cuantificarse en decibeles, mientras que la baba de los observadores se considera como residuos biológico-infecciosos. Luego viene calentura (la temperatura no es lo único que se eleva) que produce contaminación térmica ¿Cómo hacerle para comparar ruido, patógenos y temperatura? En fin, es como comparar peras con manzanas, o melones con bomboncitos; por supuesto hoy en día ya hay herramientas para compararlos y sumarlos todos pero los omitiré debido al alcance limitado de este post.
Habiendo establecido las fronteras, hecho un montón de estimaciones educadas para poder asumir parámetros, hicimos ya el análisis de inventario. Al mismo tiempo (en realidad es un proceso iterativo pero poco importa) se definen metas y alcance del proyecto y hasta estimamos los impactos; de los cuales me parece que algo ya se ha hablado (aquello de la contaminación térmica). Estos tres últimos –inventario, metas e impactos— se someten a interpretación ¡¡¡y… Ta-ta!!! Tenemos listo el Análisis de ciclo de vida para una vista agradable.
Espero con esto haberte ya ofrecido un trago de a qué me dedico. En mi actual experiencia, desafortunadamente, la unidad funcional no es “tener una vista agradable” sino una botella de cerveza (digo tampoco me quejo). Y en el caso de los impactos yo me enfoco solo a uno: cambio climático. Júntalos y obtienes el nombre de mi proyecto Huella de carbono de una cerveza.
miércoles, 26 de enero de 2011
Faltó la lista de libros

Demonios en uno de los posts anteriores prometí fastidiarte con más listas. Desafortunadamente se me fue el año y no lo logré. Sin embargo, ahora que creías que te habías librado de las molestas recopilaciones, yo te traigo una más. Esta es la lista de libros del 2010. No los buenos ni recomendaciones sino los que leí. Parecerán muchos y parecerá también que presumo, que me jacto de ser lector. Todo lo contrario lo hago para probar un punto: los lectores somos unos perdedores. Antes de que me atiborres de razones y "de por qué no"s donde van los comentarios deja me explico.
Hace unos años un profesor—uno de los más ávidos lectores que conozco—nos dijo que leer es para perdedores. Como era de esperarse, toda la clase—una bola de tetos que íbamos a "taller de escritura" por gusto—incluso los que nomás iban por los créditos, inmediatamente brincamos ante tal insulto. Pero lo fuimos reflexionando, o más bien, el profe nos fue azotando con la realidad de por qué es que leemos. Ahora te pregunto ¿por qué lees? La verdad si tuvieras algo mejor que hacer, no estarías leyendo. Los deportistas no leen porque tienen músculos de verdad qué entrenar. Los populares de la escuela no leían porque tenían amigos—o novias—con los cuales entretenerse. Mientras tanto, los que no teníamos nada qué hacer, nos enfrascamos en la lectura. Perdedores.
Tampoco me malinterpretes, nunca me han faltado amigos, tengo una buena cantidad de talentos, y ciertamente hasta guapo me considero. Aun así la verdadera razón por la que leo, no es por gusto. Sino porque es la mejor manera de matar mi tiempo, en específico las 3 horas diarias dedicadas al transporte. Ahora bien, cabe remarcar que los libros me han traído hasta donde estoy, me han convertido en lo que soy, y estoy realmente orgulloso de ellos y de mí. A pesar de haberme convertido en un perdedor, no dejo de considerar a los libros mis fieles amigos. "Pruébalos son divertidos" como dijo Peter Bishop, mi rolemodel momento.
| Título | Autor |
1 | The Road | Cormac McArthy |
2 | The Bourne Supremacy | Robert Ludlum |
3 | The Bourne Ultimatum | Robert Ludlum |
4 | Next | Michael Crichton |
5 | Muerto hasta el amanecer | Charlaine Harris |
6 | Living Dead in Dallas | Charlaine Harris |
7 | Club Dead | Charlaine Harris |
8 | Dead as a Doornail | Charlaine Harris |
9 | Dead to the World | Charlaine Harris |
10 | Mistborn | Brandon Sanderson |
11 | The Well of Ascension | Brandon Sanderson |
12 | The Hero of Ages | Brandon Sanderson |
13 | La sombra del viento | Carlos Ruiz Safón |
14 | Eclipse | Stephanie Meyer |
15 | New Dawn | Stephanie Meyer |
16 | Nocturna | Guillermo del Toro/Chuck Hogan |
17 | The Fall | Guillermo del Toro/Chuck Hogan |
18 | La máquina del tiempo | H.G. Wells |
Como pensamientos finales: tengo que bajarle a los libros de vampiros, no solo se vuelven repetitivos sino quizás sea por esa sobreexposición que The Fall me dejó con tan mal sabor de boca. Bueno eso y que el libro es malísimo, después de que del Toro nos presenta sus monstruos en Nocturna (The Strain), el resto de la "novela" es basura, y además basura con una pésima traducción; eso sí mucho folklor paisa en el gabacho. Los de Charlaine Harris, lo mismo, repetitivos pero al menos con mucho sentido del humor; tienen que ser leídos en inglés para apreciar el saborcito cajún. Bueno y las basuras de Crepúsculo ni siquiera son de vampiros, es más ni siquiera son libros, debería borrarlos y quemar el tiraje completo. Ludlum supo hacer libros para mantenernos entretenidos junto con Jason "El Camaleón" Bourne. The road es buenísmo, es la historia de un purísimo amor—y no tiene una pizca de romance— además es el amor entre dos hombres, tranquilo muchacho entre un papá y su hijo. De Mistborn ya he hablado. La sombra del viento también genial y con los clásicos no hay pierde ¡eres grande Herbert George Wells!
Epílogo
Hay que mencionar, que este es mi primer post directamente desde Word. A ver cómo me va.