
domingo, 7 de agosto de 2011
Reto tuputamadre de 30 días día 5. Reto bicicletero de 30 días día 3

jueves, 21 de julio de 2011
Reto tuputamadre de 30 días, día 4. Un post que más que post debería ser mail.
Ya lo pidieron y como aquél comentario me hizo sentir bonito en algún lugar de caja torácica, decidí atender el llamado. Este mail va—principalmente—a quien lo pidió pero lo escribiré de manera genérica para que todos lo puedan leer. Verás, después de esa sensación vino el “puta qué güeva hablar de mí y de lo que he hecho” pero regreso al “Ya lo pidieron”, eso sí, te advierto: si estabas esperando un ensayo con temática y magníficos argumentos como de costumbre en este blog, no lo tendrás. Mejor en vez de leer estos renglones de “yo, mi, me, conmigo” te recomiendo el blog de Seth Godin (no sé quien sea pero dice cosas útiles).
En fin ¡A darle átomos! diría el Hombre Radiactivo. Empiezo por el principio (de año). Regresé un poco acongojado—no acojonado—por dejar a mis seres queridos. Regresé a un pinche frío del demonio (notas la contradicción) a trabajar en un proyecto que no le veía fin y que sumado a la oscuridad perpetua, me sumió en un taciturno vaivén de días. La huella de carbono—el proyecto ese del que hablo—iba lento y la vida transcurría sin más novedades que un capítulo de Gray’s Anatomy (vale decir que en esos meses de encerrazón me eché completita la serie de Fringe).
Así la aburrición del invierno fue solo interrumpida por los momentos de felicidad total al deslizarme por una pendiente nevada. Felicidad transformada en euforia cuando se combinaron pendientes nevadas + Juan López en el cantón de los Grisones + la mejor de las noticias el 4 de marzo. Solo así logré convertir el invierno en una etapa de más agradable.
Ya cerrando el invierno—que en Londres el principio de primavera es pariente cercano del profundo invierno—llega la visita a la capital Reinounidense de mi contradicción favorita: el Diablo y el Papa. Sin olvidar la igual importante aparición de miss Pene y compañía. En la estructura de párrafos a la que te estoy exponiendo Londres merece por sí sola uno o dos. Pero como ya todos saben lo que hay alrededor del Támesis, te dejo con que para mí significó una de las mayores experiencias del año ¡Truly wicked mate!
Si en oposición a los Rosbifs le sumamos una muy soleada visita a Madrí, de nuevo con Juan López, entonces la cosa sigue mejorando. Hablaré breve de Madrid, porque esa ciudad y su gente merecen—de más—ser mencionados. Reitero: gente. Conocí (de nuevo y ahora sí bien) a Nerea, y compartimos grandes momentos con Tatis (que ahora es Bea), Ramón, Alejandre, Borja y Laura, incluso con los reyes (los vi pasar) en fin, lo hemos pasado muy guay, macho.
Se acercaba mi cumpleaños y hubo otro gran parteaguas. Ahora Juan regresó a Zúrich, pero no lo hizo solo, sino se trajo consigo de una versión unos cuantos años y unos cuantos kilos mayor que él, en efecto: Don Jorge. Recorrimos este país donde para llegar a la montaña que sale en Toblerone hay que atravesar otras montañas metiendo el coche a un tren. Digo, si no tienes mar tienes que ingeniártelas para no quedarte atrás e inventar el equivalente a un ferri, donde metes tu coche al navío (en este caso un vagón de tren) para que te transporte a la otra cara del cerro. Todo culminado por una fugaz visita al Ticino atravesando el paso del San Gotardo ¡Spettacolare!
Luego, para seguir coleccionando capitales vino París, ahora con Juan y Jorge López. Que también merece un párrafo para ella solita. No importa cuántas veces vayas (a penas llevo 3) París siempre te sorprenderá. Un palacio patrimonio de la humanidad en cada esquina, la fiesta tan buena como repentina, y las bicis del vélib’ para quien no camina. De nuevo: la gente, reencuentros con viejos amigos y lazos forjados con nuevos amigos. Oh-là, simplemente ¡magnifique!
De esa visita a Francia también están las otras peripecias para ir a conocer a un autor, pero de eso ya he hablado. De ahí, al fin de la primavera no hubo grandes acontecimientos (aparte de los mencionados, por si hicieran falta) excepto el concierto de IAMX, que fue el encargado de inaugurar la temporada musical y nos da pie al siguiente parteaguas del año: El Southside.
Cronológicamente ya estamos muy cerca del día de hoy, pero es bueno mencionar las deliciosas temperaturas que alcanzan los 30°, la espontánea aparición de Cake y Molotov. Y el cierre del ciclo con Helado Oscuro. El proyecto en la cervecería por lo pronto ha terminado, y por lo pronto—con la compañía—ha terminado bastante bien. Sin embargo, sigo en espera de la respuesta de la academia.
Ya para cerrar es más interesante la firma del cese al fuego con tanta actividad porque ahora hay solo dos objetivos en la mira: Groundwater II y Numerical Hydraulics. Batallas que me tienen encuartelado en Zúrich pegado a las páginas hasta el 2 de septiembre. El armisticio se vencerá—libradas las batallas—cuando llegue Estambul, pero por lo pronto te ofrezco, estimada(o) lectora(-a), una tregua a tanta palabrería.
miércoles, 13 de julio de 2011
Reto tuputamadre de 30 días, día 3. Prietos, chaparros y pobres

martes, 12 de julio de 2011
Reto tuputamadre de 30 días, día 2. Un post acerca de alguien más
Mi amiga Regina Filange decidió desactivar su cuenta de facebook. Como ella no bloguea me mandó la foto (el "imprpant")para que la subiera.
Le impactaron dos cosas:
1. Facebook es tan narciso que solo puede haber una razón por la que ya no quieras usarlo. No se puede elegir varias opciones.
2. Una de las razones por esta decisión tan radical es que estaba preocupada por su información personal, aún así sus amigos podrán seguir invitándola a eventos, etiquetándola en fotos, o pidiéndole que se una a grupos (ver letra gris).
En efecto, chérie, una vez en Facebook estás para siempre a merced de Mr. Zuckerberg. Aunque mueras. Debiste haber leído con detenimiento el contrato antes de darle clic a Acepto términos y condiciones.
lunes, 11 de julio de 2011
Reto tuputamadre de 30 días, día 1. Chinga tu madre

Ya hacía rato que no escribía con groserías. Y reitero: es una delicia. En gran parte se debe a mi encuentro de ayer con Molotov. Así que este post se tratará de dos cosas de Molotov y su relación con el Reto Tuputamadre del título.
En mis épocas preparatorianas (¿o fue en secundaria?) liberaba mis endorfinas cantando todas las joyas del vocabulario mexa que Molotov nos ofrecía. Desde la oda al puto, o el bolero a la obesidad, o la sinfonía del chingueasumadre el gobierno. En esa etapa de–como me suelo referir—las erecciones constantes, cantar groserías a escondidas de tu madre (y de la tía Ana Paula) era un refugio sin igual que te hacía sentir más grande que fumar.
Luego como los personajes en los libros, el personaje de este blog maduró (poquito) y se dio cuenta que cantar (o bloguear) groserías es una manera barata de llamar la atención. Sí, la estrategia de Molotov es barata, y también sé que mi estrategia con este post lo es también. No importa, porque tengo en la cabeza dos o tres personas que leerán lo que sigue y se lo tomarán personal y quizás así penetre más en su cerebro.
Desde hace dos o tres meses circulan en mi selección de lecturas en RSS los retos musicales, o los retos de películas o los retos de quien sabe cuánta babosada. Y la gente los sigue. A mi se me hacen totalmente insípidos, peor aún: se me hacen como una tarea de colegio ¡ándele porfas, profe deme una lista de temas de los qué escribir! ¿De veras es necesario qué alguien te diga “hoy tienes que escribir de una canción que te ponga húmeda”?
Por eso en esta protesta los invito a seguir mi reto tu putamadre de 30 días. Las reglas son: ¡¡¡no mames regresa a preescolar!!! Nadie necesita una lista de temas para publicar sus preferencias en internet. No quiero saber que Carla Bruni te produce una erección o que Leonardo de Lozanne te moja la concha. O bueno sí me interesa pero no en la forma obligada de una lista cual artículos en la constitución. Por eso leo blogs, no listas.
Yo seguiré con mi reto tuputamadre de 30 días y lo haré como lo he hecho hasta ahora. Blogueando tan libremente como el protagonista de este blog, en su madurez, me lo permita. Hablando de lo mismo, eso me gusta de molotov. En su “libertad” infantilizada me ayudaron a perderle el miedo a las palabrotas pero han—hasta cierto punto—logrado madurar también de su estrategia barata y empiezan a proponer más con sus canciones.
Para seguir con el formato de los retos musicales y eso, les dejo el video de Cerdo de Molotov. O mejor no, ya me dio hueva, búsquenlo ustedes.
jueves, 30 de junio de 2011
Viejito y perrito

martes, 7 de junio de 2011
Arctic Monkeys vs Pink Floyd
It seems to me that these two songs show an enormous resemblance. Judge it yourself, at least the first seconds of each.
I will not state who’s copying whom because I do not believe this is a case of plagiarism. Nothing, absolutely nothing in this life—and especially in music—is 100% original. Furthermore, judging by Love Is A Laserquest's lyrics I'm pretty positive the Monkeys are much aware of this likeness.
Jeez! What a surprise, the Arctic Monkeys found inspiration on Pink Floyd, oh my god my world is crumbling down (not). Like the time Muse got inspired for Unnatural Selection by ABBA’s Take a Chance on Me.
viernes, 3 de junio de 2011
Auffahrt

martes, 31 de mayo de 2011
Peter V. Brett

